Honda asegura que las vibraciones del motor se habían reducido significativamente
Iba a ser un milagro que alguno de los monoplazas de Aston Martin y Honda pudiera terminar una carrera y finalmente, no se ha produjo. Tanto Fernando Alonso como Lance Stroll no terminaron un Gran Premio de Australia en el que el equipo no llegaba nada preparado para afrontar las exigencias de un fin de semana de competición, sobre todo, en términos de rodaje.
Las vibraciones de la unidad de potencia Honda fueron portada en todos los periódicos deportivos que cubren la Fórmula 1 el pasado jueves en la previa del GP de Australia 2026, cuando Adrian Newey, ahora jefe de equipo de Aston Martin, dijo que no solo afectaban a la fiabilidad del motor al chasis, sino que podían llegar dañar físicamente a los pilotos al cabo de una veintena de vueltas. Pero lo más relevante fue que Shintaro Orihara, máximo responsable del proyecto de Honda HRC, afirmó que las vibraciones del motor se habían reducido significativamente a lo largo del fin de semana en Melbourne.
«Este evento fue fundamental para comprobar la fiabilidad de la batería. Desde las pruebas de Bahrein, Aston Martin, Aramco y Honda han colaborado juntos para encontrar una solución a los problemas de vibración de la batería. Como un solo equipo, hemos trabajado incansablemente para encontrar e implementar estas contramedidas. Nuestros datos muestran que las vibraciones de la batería han seguido disminuyendo y ahora confiamos en que vamos por buen camino para completar la carrera. En este sentido, vamos por buen camino y debemos mantener este impulso. Cada vuelta que completamos es vital para la recopilación de datos de la unidad de potencia, por lo que el trabajo duro y el máximo esfuerzo continuarán a medida que avanzamos», comenta.



