Helmut Marko, enfadado después de una llamada de Toto Wolff a Jos Verstappen
Después del Gran Premio de México, donde Max Verstappen y Nico Rosberg tuvieron un duelo en la salida en el que el piloto alemán pudo salir muy mal parado, después de que el de Red Bull se tocase con él, aunque ambos salvaron sus monoplazas de sufrir daños mayores. Tras este hecho, Toto Wolff decidió llamar a Jos Verstappen para que calmara a Max, de modo que no interfiriese en la lucha por el título.
Toto Wolff reconoce que Verstappen es un piloto con un talento innegable, aunque a veces no lo expresa correctamente. Al jefe del equipo Mercedes no le gustaría que una arriesgada maniobra del holandés decidiera el mundial que actualmente se juegan sus dos pilotos.
«Max conduce muy bien, tiene mucho talento, pero la forma en la que a veces lo expresa es un poco difícil. Personalmente me gusta. Es importante tener flexibilidad para que los pilotos demuestren su talento, pero él debe ser cuidadoso en ciertas situaciones. En México, hubo una maniobra muy arriesgada con Nico. Si Max llega a sacar a Nico, no solo yo me habría enfadado con él, sino que la mitad del mundo lo habría criticado por haber interferido innecesariamente en la carrera por el título. Resulta peligroso para él, porque él tiene más que perder en esta situación», explica Wolff
«Sólo quería decirle a su padre que sería una vergüenza que su hijo interfiriese en el resultado final del campeonato debido a una maniobra demasiado dura«, comenta el austriaco sobre la llamada a Jos Verstappen
Sin embargo, esta llamada a la que Toto Wolff resta importancia, no ha gustado nada a Helmut Marko, que se ha mostrado muy enfadado con el contacto directo que el jefe de Mercedes ha tenido con su piloto.
«¡Esto se vuelve cada vez más absurdo! Si Wolff quiere algo de nosotros tiene que ponerse en contacto con nuestra gente, y no con el padre de un piloto. Francamente, nunca he visto una interferencia así en el pasado. Llamar al padre de un piloto para intentar manejar la situación, es muy malo», sentencia un enfadado Marko.

