Hamilton vence en Sochi en una carrera caótica para Ferrari; Sainz consigue ser sexto
Lewis Hamilton ha conseguido una victoria que no esperaba. El piloto británico se ha visto superado ya en la salida por Sebastian Vettel, que ha conseguido liderar gran parte de la prueba hasta que un fallo en el motor eléctrico de su coche le ha obligado a retirarse. Una estrategia para Ferrari que, en principio, parecía un doblete fácil, pero todo ha salido truncado para la escudería roja. Charles Leclerc le tenía que dar rebufo en la salida a Vettel para que adelantase a Hamilton, pero el alemán también superaba al monegasco. Entre diversas conversaciones por radio, le pedían que dejase adelantar a Leclerc, pero Vettel respondía con vueltas rápidas. Hasta la parada, Leclerc no volvía a recuperar la primera posición gracias a un undercut pactado por Ferrari, pero el Virtual Safety Car provocado por Vettel en la siguiente vuelta ha propiciado que los Mercedes entrasen en boxes y se quedasen con las dos primeras posiciones.
Crónica de la Carrera
La carrera comenzaba con un Sebastian Vettel muy inspirado, que adelantaba a Lewis Hamilton en la salida y a su compañero de equipo en las siguientes curvas, para liderar la carrera. Carlos Sainz pasaba a Valtteri Bottas, que montaba neumáticos más duros, y hacía un ‘rueda a rueda’ con Hamilton, que conseguía aguantar en esa tercera posición. El Safety Car aparecía en pista por el coche de Grosjean, que aparecía contra las protecciones en la curva 4 en un incidente con Giovinazzi y Ricciardo. Este último tenía que pasar por boxes por un pinchazo.
La resalida no provocaba cambios en las posiciones de delante, pero en Ferrari se encontraban en una encrucijada: a Vettel le pedían por radio que dejase pasar a su compañero Leclerc al tener más ritmo. Sin embargo, el alemán decía que cerrase el gap, que se encontraba en más de un segundo, para no perder tiempo con los Mercedes, que se encontraban detrás. Una situación extraña para los de Il Cavallino, ya que el alemán comenzaba a marcar vueltas rápidas para demostrar que también podía tirar.
Gracias a una radio del equipo Ferrari entendíamos el problema: Leclerc tenía que darle rebufo a su compañero para que adelantase a Hamilton. La estrategia había salido bien, pero el alemán también sobrepasaba a su compañero y se quedaba con la primera posición.
Max Verstappen, que salía noveno, había comenzado su remontada y pasaba a Lando Norris en la vuelta 13. El siguiente era Sainz en la lucha por la quinta posición. En la vuelta 17, Hülkenberg era el primero en parar siendo un rival directo con Sainz, y colocaba el neumático medio, pero perdía cinco segundos en la parada al caerse el coche del gato delantero.
La ventana de parada se abría y comenzaba el baile en los boxes. Norris era el primero en hacer su parada, seguido de Sainz. Por delante, Leclerc entraba para intentar hacerle un undercut a su compañero. A Hamilton le avisaban que tenía que aguantar un poco más al llevar gomas medias.
La radio de Vettel mostraba la situación de Ferrari: el piloto alemán, que veía cómo su compañero ya había parado y le estaba recortando, pedía parar en boxes para seguir en la primera posición. Pero el equipo le mantenía en pista para que Leclerc pudiese cumplir con su undercut y la estrategia al comienzo de la carrera.
Con todo esto, el varapalo finalmente llegaba para Ferrari. Sebastian Vettel tenía que abandonar tras su parada en boxes, ya con la posición perdida con respecto a su compañero. El Virtual Safety Car hacía acto de presencia y todos los que no habían parado aprovechaban, entre ellos los Mercedes. George Russel también abandonaba al irse largo en la curva 8 y chocando contra las protecciones, provocando la salida del Safety Car. Leclerc volvía a hacer una parada para ponerle las cosas difíciles a los Mercedes, que ahora ocupaban las primeras posiciones,
Tras la relanzada, Leclerc le metía mucha presión a Bottas, que se defendía extraordinariamente y permitía que Hamilton se escapase, directo hacia la victoria. Por detrás, Magnussen perdía la posición con Albon y ya estaba en los retrovisores de Sainz, que tendría muy difícil aguantar al Red Bull. A falta de cinco vueltas para el final, Albon pasaba a Sainz.
Al final, los Mercedes conseguían un doblete que no se esperaban debido, en parte, a la gestión de Ferrari en la primera parte de la carrera con sus pilotos.



