Hamilton y su paso por McLaren: «Me sentía atado e incapaz de moverme»
Lewis Hamilton debutó en la Fórmula 1 en el año 2007 de la mano de Ron Dennis en McLaren; junto al flamante bicampeón del mundo Fernando Alonso, que aterrizaba en el equipo de Woking con la intención de dominar aquella temporada. Ese año McLaren tuvo que lidiar con una de las parejas de pilotos más problemáticas de la parrilla, decantándose finalmente por su pulilo, Lewis, y dejando a Fernando a un lado en la pelea; para que después de todo, Kimi Räikkönen aprovechase las peleas entre ambos para hacerse con el campeonato del mundo.
Las vivencias de Hamilton en su paso por McLaren no solo quedan en aquella temporada 2007, sino que su continuidad en el equipo británico llegaría hasta 2013, para pasar a formar parte de su actual equipo, Mercedes. El tetracampeón del mundo recuerda aquellos días en una entrevista con ‘SportWeek’, y asegura que se sintió muy controlado.
«Cuando pienso en cómo me sentí hace unos años … sentí que estaba atado e incapaz de moverme. Fue suficiente para mí estar en la F1, y pensé que era el mejor trabajo del mundo, pero cuando salía del coche, no me sentía bien, no me sentía completo. Usé solo el 10% de mi potencial», explica.
Ron Dennis tuvo mucho que ver con aquella situación, siendo un director demasiado estricto, que marcaba duramente la filosofía del equipo. Todo debía ser perfecto: mecánicos sin tatuajes, peinados cortos, vestimenta adecuada, y un comportamiento ejemplar tanto dentro como fuera de la pista. Hamilton se cansó de aquello y decidió alzar el vuelo fuera de McLaren, encontrando en Mercedes tanto resultados, como un nuevo estilo de vida que le permite ser como es.
«A menudo olvidamos que no vamos a vivir para siempre y que la vida es corta, y no quiero perder ni un minuto. Tengo miedo de perderme algo, así que me aseguro de tener días muy largos», finaliza.
