Guerra de presupuestos entre Mercedes y Ferrari
La escudería italiana y la alemana parecen estar un paso por delante de las otras escuderías, luchando a día de hoy por las primeras posiciones con casi las mismas posibilidades de ganar. En esta disputa por lo más alto del podio es fundamental una gran inversión de dinero, algo que no parece importar mucho a ambos equipos. Pero dada la situación económica de la Fórmula 1, Toto Wolff ha declarado que no entrarán en ninguna guerra de gastos con Ferrari.
«Debemos ser cuidadosos con lo que gastamos. Necesitamos ser razonables. Todo el mundo en Ferrari, Mercedes y los otros equipos, son conscientes de que no debemos dejar que los costes se descontrolen y acabemos en una guerra de gastos«, declara el director ejecutivo de Mercedes.
No es nada bueno ir confiado de presupuesto, ya que fácilmente se puede sobrepasar, y más en el gran circo, ya que es un deporte en el cual se gastan cantidades de dinero estratosféricas.
«Es por ello que habrá un límite natural en los gastos para marcar hasta dónde podemos ir, y lo mismo se aplica en los otros equipos. Hay unas directrices completamente claras desde arriba, y me gustaría esperar lo mismo por parte de Ferrari, que también vive la misma realidad«, añade Wolff
Por detrás de Mercedes y Ferrari se encuentran McLaren-Honda y Red Bull, los cuales disponen de una gran capacidad técnica y económica. Sus resultados no están siendo los esperados, hecho que podría llevarles inyectar más presupuesto del debido para alcanzar las primeras posiciones. Es por ello que Wolff ha advertido sobre los gastos excesivos ya que pueden llevar a un mal futuro para este deporte. Si se sigue a este ritmo, muchas escuderías se verán obligadas a abandonar la Fórmula 1.
«No debemos olvidar a Red Bull y también McLaren con Honda, quienes tienen un potencial igual, pero que aún no han llegado. Tenemos responsabilidades con el deporte, y más allá de la cuestión de nuestros negocios, necesitamos ser coherentes. Necesitamos mantener un ojo puesto en la Fórmula 1 y no dejar que los costes suban. Eso está más que claro», concluyó Wolff.