Ferrari y la misma historia de siempre
2014, un año desastroso. La Scuderia Ferrari estaba sumergida en un auténtico cambio personal y estructural tanto en el equipo como en la marca. Además, si a este le añadimos la salida de Fernando Alonso del equipo, la situación en Maranello se antojaba complicada tras una temporada en la que los resultados fueron bastante mediocres. Ni el motor de aquel F14T, ni el propio chasis estuvieron a la altura de las circustancias y fueron claramente sobrepasados por Mercedes, Red Bull y Williams.
Pero llegó 2015. La entrada de Sebastian Vettel al equipo tras abandonar su casa durante la mayoría de su trayectoria deportiva, Red Bull. El alemán consiguió consechar grandes resultados, con tres victorias en su primera temporada y un rendimiento de chasis y motor muy por encima al mostrado en la campaña de 2014. Esto hizo que desde Maranello comenzaran a frotarse las manos y a ilusionarse en un proyecto que para 2016 prometía luchar por el todo, por el Mundial, ese que no consiguen desde 2007. Sin embargo, nos hemos encontrado con la misma historia de siempre. Ferrari no ha conseguido alzarse con el primer puesto y una vez más, son segundos, esta vez por detrás de Mercedes.
El expiloto Allan McNish ha escrito en su columna para la BBC que todo parecía muy prometedor la temporada pasada tras el gran salto cualitativo de la Scuderia Ferrari. Sin embargo, la enorme presión a la que están expuestos los de Maranello tras casi una década sin conseguir un mundial, cree que le está pasando factura.
«Todo era muy prometedor con la llegada de Sebastian Vettel y el gran paso adelante respecto a 2014, pero la mejora es insuficiente. Como siempre ocurre, tienes una luna de miel que dura una temporada pero eso ya ha terminado. Cada vez hace más tiempo desde el último título de Ferrari y no hay nada que les ponga más presión que la presencia del gran jefe, como hizo el presidente Sergio Marchionne en China», afirma el escocés.
Por otra parte, Allan McNish cree que desde la cúpula de Ferrari están presionando a la escudería italiana a conseguir resultados. No les vale con ser segundos, sino que tienen que salir en cada carrera y sobre todo, tener posibilidades de victoria. Para ello, tienen que plantar cara a los dos Mercedes que por ahora, parecen invencibles.
«Marchionne dejó claro que es imperativo que el equipo empiece a ganar. Él es un hombre de negocios y necesita ver un retorno de su inversión. La presencia de Marchionne en China, un mercado muy importante para sus ventas de coches, fue una declaración de intenciones muy clara. Fue algo embarazoso que tras una buena sesión de clasificación los dos pilotos chocaran entre sí», concluye el escocés.
Esperaremos a los próximos Grandes Premios para ver si finalmente la Scuderia Ferrari encuentran la buena forma de la cual presumían en pretemporada. Esa buena forma que les permita poder luchar por todo, pero que por ahora, no han podido mostrar. Por ahora, todo sigue igual en la Scuderia Ferrari.

