Fernando Alonso mira a 2018: «Estoy muy abierto a cualquier posibilidad, salga lo que salga»
El contrato de Fernando Alonso con McLaren es uno de los principales atractivos de la «silly season» de esta temporada, ya que el bicampeón del mundo sigue siendo uno de los pilotos más valorados de la parrilla y su liberación podría provocar un cambio de aires para el asturiano, que ha superado tres duras temporadas con McLare-Honda.
El propio Alonso reconoce que su carrera dentro de la Fórmula 1 se acerca a su fin. Tras 16 años en la Fórmula 1, el español ya comienza a pensar en su marcha del «Gran Circo» a corto plazo, aunque no habla de que ésta vaya a producirse a finales de esta temporada.
«Quizá estoy en el final de mi carrera de Fórmula 1. Tengo 35 años, llevó 16 compitiendo y seguro que me quedan menos años por correr que los que he corrido ¿Cuánto estoy dispuesto a esperar? Pues no mucho, no mucho», señala el asturiano.
A pesar de todo, Alonso no quiere marcharse así, luchando por entrar en la zona de puntos en cada carrera. El español quiere cerrar su carrera en la Fórmula 1 por todo lo alto, luchando por las victorias, las poles y los podios, pero puede que todo ello tenga que buscarlo fuera de McLaren, por lo que podría aprovechar la finalización de su contrato para ello.
«Cada año intentas que no sea el último de perderte la lucha por los títulos, las victorias, los podios… Así que veremos qué posibilidades hay el año que viene, la mejora de McLaren, sus perspectivas para 2018… Yo acabo contrato este año y tengo la libertad que no tenía los anteriores de poder cambiar de equipo o no. Estoy muy abierto a cualquier posibilidad salga lo que salga, y dispuesto a disfrutar, que es lo más importante en este momento de mi carrera, ser feliz, y para mí eso significa ganar e intentaré hacerlo lo antes posible», añade Alonso.
Por último, Fernando reconoce que está feliz, aunque los fines de semana son algo más duros para el asturiano, cuando tiene que pelear para sacar el máximo de un monoplaza muy poco competitivo.
«Soy una persona feliz, pero los fines de semana de carreras soy un robot para intentar sacar el mejor resultado posible y dejas la felicidad a un lado», finaliza.


