Éxito o separación: la historia de Ferrari y Sebastian Vettel
Después de un no mal primer año de Sebastian Vettel en Ferrari, 2016 parece no haber comenzado con buen pie para la prometedora unión. Unos irregulares resultados, sumados a unos fallos de fiabilidad y algunos toques están haciendo que las dudas se ciernen sobre el equipo de Maranello.
Ferrari es una escudería capaz de enamorar a cualquier piloto o a cualquier aficionado, pero en Ferrari sólo vale ganar. Personalmente, pienso que esto es más una virtud que un defecto, pero esto mismo es lo que produce que no ganar en Ferrari sea sinónimo que salir del equipo.
2015 fue un gran año para los de Maranello. Después de un 2014 con un equipo roto por los malos resultados, la llegada de Vettel fue como una bocanada de aire fresco, aire que les aupó de nuevo a la segunda posición en el campeonato de constructores y les dio 3 victorias. Un aire que parece haberse convertido en humo esta temporada…
Tercer puesto en Australia, fuera de carrera en Bahrein, 2º en China y fuera de carrera en Sochi. La temporada de Sebastian está siendo muy irregular y, con un Ferrari muy competitivo, en Italia comienzan a cuestionar la valía de sus dos pilotos. Estos resultados hacen que Vettel ocupe la 5ª posición en el mundial de pilotos, seguido muy de cerca por Felipe Massa.
Vettel, siguiendo los pasos de Fernando Alonso
Podría parecerles algo descabellado, pero si me lo permiten, realizaré un símil entre la situación actual del piloto de Heppenheim y la que vivió Alonso hace apenas unos años. Durante el primer año, ambos tuvieron un coche competitivo y ganaron en más de una ocasión. Durante el segundo llegaron las dudas y comenzaron las tiranías. La relación Alonso-Ferrari comenzó a romperse tras el tercer año, porque en Ferrari sólo vale ganar.
Bien es cierto que Ferrari disfruta ahora de una estabilidad jerárquica que quizás no tenía hace unos años, pero no tengan la menor duda de que poco a poco será mayor el número de tifosis que señalará a Vettel como culpable de que ‘il cavallino’ no esté cosechando unos buenos resultados.
Sebastian tomó el relevo de Alonso en Ferrari, después de que éste diera el salto a Woking para unirse a un proyecto tan arriesgado y difícil como ilusionante. Si la ecuación se sigue cumpliendo y no llegan las victorias, no será extraño que veamos al alemán vestido de un color distinto al rojo más pronto que tarde.
2017, año límite para ser campeón del mundo
Los cambios en el reglamento técnico darán a la escudería italiana una nueva oportunidad para morder a los Mercedes, pero tienen todo un camino lleno de obstáculos por delante. En primer lugar, no hay ninguna razón para pensar que Ferrari podría salir especialmente beneficiada de estos cambios. Al contrario, parece que en la última década no están siendo los más ágiles para modificar los conceptos de monoplaza.
También hay que tener en cuenta que Kimi Räikkönen tiene los días contados en Ferrari. Su rendimiento no termina de mejorar y, pese a estar por delante de Vettel en este momento del mundial, su salida del equipo es un secreto a voces. Por último, y no por ello menos importante, la unidad de potencia de Maranello sigue estando por detrás de la Mercedes y parece que la mejora de Renault y Honda está comenzando a perjudicarles.
Será el tiempo y la historia quien confirme o desmienta mis reflexiones, pero algo huele a quemado en esta historia. El pasado año Ferrari dio signos de fortaleza y, tras 4 carreras con más dudas que velocidad, las sonrisas están comenzando a transformarse en nervios en la escudería de Enzo Ferrari.
La presión sobre el alemán y cualquier piloto principal en Maranello siempre va a estar. Necesitan empezar a ganar o todos estarán en la cuerda floja, empezando por Arribabene. Se acaba la década y no han podido lograr un título. Se repite la crisis de los 90s que fue rota por talento alemán (que fue campeón del mundo usando motores Renault también) que llegó a mediados de la misma y que cristalizó resultados al final, un tal Schumacher. Ojalá y sea esta la historia de Vettel.
Algunos siguen sin enterarse que Ferrari es un equipo segundón que Alonso se hartó de ocultar con su talento. Y que el tetra no es más que un campeón de cartón que sólo ganó por el cohete que tuvo. Ahora se está viendo esa doble realidad, por mucho que algunos no quieran admitirlo porque la envidia les corroe.
lo q no entiende la mayoría de los aficionados es q ni q vuelva sena oh schumacher ferrari na va ah mas allá de lo a hecho porq el carroo oh el monoplaza noooooo sirve, delen el mercedes a alonso haber si no se los come ah todos… entiendan q si no ahi un buen monoplaza el piloto no ara nadaaaaaaa
La mejora de Honda? cual mejora? acaso ya terminó por delante de Ferrari? nada de objetividad, humo y más humo, con el talento extraterrestre que tiene «Magic» Alonso debia haber ganado en Mónaco, al final de cuentas es el 4to mejor chasis de la F1 o no?