Esteban Gutiérrez es la cara y Romain Grosjean la cruz de Haas
En este Gran Premio de Italia, el piloto mexicano de Haas Esteban Gutiérrez, y el francés Romain Grosjean, han tenido una sesión de calificación algo contradictoria. Esteban en esta ocasión fue la cara del equipo, y Grosjean la cruz.
El mexicano realizó su mejor actuación en una sesión de calificación, al finalizar en décima posición. Apunta a los puntos por fin, un Esteban Gutiérrez que todavía no ha saboreado las mieles de quedar en la zona de puntos cuando acaba la carrera del domingo. En esta ocasión, Romain Grosjean no estuvo delante de su compañero de equipo, y además, deberá sufrir cinco puestos de sanción por un cambio mecánico en su monoplaza.
«En primer lugar, tengo que decir gracias al equipo. Estoy muy agradecido y orgulloso de ellos porque todo el mundo ha hecho un gran trabajo para lograr esta consistencia que ha permitido trabajar en los detalles que hacen la diferencia. En la calificación, por primera vez, entramos en la Q3. Fue un esfuerzo increíble de todos los involucrados en el set up del coche durante todo el fin de semana y que confirma la comunicación y el nivel de comprensión para hacer que funcione. Las vueltas fueron fantásticas. Realmente disfrutamos de ellas y me encantó el cómo empuja el coche. Hoy hemos extraído el máximo de nuestras posibilidades y tenemos que asegurarnos de hacer lo mismo mañana», declara un satisfecho Esteban Gutiérrez.
Romain Grosjean espera mañana remontar, pues sabe que el nivel de su coche en este Gran Premio de Italia es superior a la posición que ocupará en la parrilla.
«Obviamente fue decepcionante disputar la calificación sabiendo que tenía la sanción de cinco posiciones. Hemos pagado el precio que hay los que no tienen ningún tiempo de rección en esta mañana. No estoy muy contento con la calificación. Es muy bueno para Esteban y muy bueno para el equipo. Para mí, realmente me esforcé en la calificación para obtener el mejor rendimiento del coche. Con las presiones de los neumáticos tan altas, significa que no se puede empujar muy duro. Da un poco de vergüenza. Ya veremos lo que podemos lograr mañana en la carrera, pero salir el 17 no es lo ideal«, finaliza el piloto francés.