Esteban Gutiérrez, en contra de toda la parrilla
Una vez más y tal como sucedía hace una semana durante el Gran Premio de Hungría, el piloto mexicano de Haas, Esteban Gutiérrez, enfada a otro piloto cuando este iba a doblarlo. Sin embargo, esa maniobra solidaria que suele ser sencilla se vuelve algo complicada cuando el piloto doblado hace caso omiso a las banderas azules durante unas vueltas. En Hungría el damnificado fue Lewis Hamilton, quien le obsequió con una peineta al mexicano. En Alemania, el damnificado fue Daniel Ricciardo mientras iba a fuego para dar caza del piloto de Mercedes.
«¡Oh, Esteban es uno de mis favoritos, me encanta este tío!«, se pudo escuchar por la radio del piloto de Red Bull en un tono cargado de ironía cuando finalmente se llevó a cabo el doblaje.
Tal fue la repercusión de la acción, que el australiano fue preguntado por este asunto en la rueda de prensa posterior a la carrera. Entonces, Ricciardo dejó claro que su relación personal con Gutiérrez es magnífica, pero que en pista últimamente no cumple con lo que debe, opinión que comparte con varios pilotos de la parrilla.
«Fuera de pista no tengo ningún problema en absoluto con Esteban, de hecho es uno de los tipos más agradables. Pero en la pista últimamente a algunos nos ha impresionado su respuesta a las banderas azules. Lo hemos discutido en las reuniones de pilotos. He estado en esa posición y sé que apesta ser doblado, pero parece que no está haciendo un trabajo tan bueno como los demás en ese aspecto y, obviamente, es un poco frustrante», declara.
Por otra parte, Esteban Gutiérrez no entiende al de Red Bull ya que según él, tenía problema con las ruedas al salir de box, y cuando vio a Ricciardo aún no estaba en posición para dejarle pasar, por lo que esperó a que llegase el momento idóneo.
«Voy a hablar con él. Estoy sorprendido. Vi que estaba detrás, pero estaba bastante lejos. Salí de boxes para el último stint con neumáticos nuevos y sí que los tenía fríos, pero Daniel no estaba lo suficientemente cerca. Cuando lo estaba levanté por completo y perdí alrededor de dos segundos. Hice lo que pude. No fue mi intención bloquearle. Si no está cómodo con ello, trataré de hablar con él y hacer las cosas mejor».