Un error de Hamilton y un Bottas perdido dejan a Mercedes sin puntos en Bakú
Vaya oportunidad de oro ha perdido hoy Lewis Hamilton para destacarse al frente del Campeonato del Mundo de Fórmula 1. Y es que el piloto británico de Mercedes ha cometido un error cuando luchaba por la victoria del Gran Premio de Azerbaiyán, lo que hubiera supuesto, mínimo, una ventaja de 14 puntos con respecto a su máximo rival en la lucha por el campeonato, Max Verstappen, quien se veía obligado a retirarse algunas vueltas antes.
Pero la suerte tenía un mal trago reservado al piloto inglés, quien en la resalida tras la neutralización provocada por el accidente de Verstappen y cuando ya había conseguido adelantar a Sergio Pérez y colocarse primero, se ha ido largo en la primera curva del trazado urbano de Bakú, por lo que se a quedado el último del grupo y sin sumar puntos. Al bajarse del coche, Hamilton comentaba que ha debido tocar algo en el volante que le ha variado el repartidor de frenada, lo que le ha dejado sin frenos y sin los 25 puntos que hubiera conseguido si llega a completar el adelantamiento.
«Es difícil de explicar«, declaraba el piloto británico a micrófonos de DAZN F1 tras la carrera. «Después de la salida le he dado a un interruptor, no sabía ni que le había dado, y no me han funcionado los frenos, así que me he ido recto. Estas experiencias te enseñan. Pido perdón al equipo porque han trabajado muy duro. Durante un momento teníamos todos los puntos y no hemos conseguido ninguno. Es difícil, pero volveremos más fuertes», sentenciaba el propio Lewis Hamilton tras la carrera.
Por otro lado, Valtteri Bottas tampoco es que haya tenido su fin de semana, rodando prácticamente toda la carrera fuera de la zona de puntos tras salir décimo. En un día nefasto para el finés donde también ha terminado, como su compañero de box, fuera de los puntos, pocas explicaciones le encuentra a la falta de ritmo de un coche que parece tener una ventana de trabajo de gomas muy concreta y que puede pasarles factura a la hora de luchar por el campeonato.
«Simplemente no puedo ir más rápido, y no sé por qué«, comentaba el piloto finés tras la carrera. «Cuando estoy en el coche, tengo la impresión de que voy al límite y no puedo conducir más rápido. Era como una chicane en movimiento, la gente me adelantaba y no había nada que pudiera hacer. Algo estuvo muy mal este fin de semana, pero no sé qué», concluía.



