Ericsson: »Estaba sobrepasando mis límites, me empecé a estresar»
Con la temporada de Fórmula 1 ya acabada, Marcus Ericsson en declaraciones a Autosport afirma que, el estrés por conseguir buenos resultados le afectó en su conducción, sobre todo en la primera mitad de año, pero que a partir de ahí, todo fue más fluido para él.
El sueco declara que su confianza fue disminuyendo a lo largo del 2014, cuando fue piloto de un Caterham incapaz de sumar puntos en toda la temporada, acabando Ericsson vigésimo y Caterham en última posición por detrás de Sauber y Marussia.
»Venía de un año muy complicado en Caterham, estaba acostumbrado a estar en la cola de la parrilla y, aunque me cueste admitirlo, eso mermó mucho mi confianza. Cuando pasas todo un año entero al fondo de la parrilla, es ciertamente difícil, y pensé que venir a Sauber era un gran cambio y un gran paso hacia delante para mí. Al principio, siempre que estaba en la pista quería demostrar de lo que era capaz, pero creó que toqué fondo, y salió mal varias veces. Empujaba todo lo que podía, estaba sobrepasando mis límites y me empecé a estresar», comenta Marcus.
El sueco explica que, tanto él como el equipo se dieron cuenta de que algo iba mal y se reunieron para hablarlo en el fin de semana del Gran Premio de Canadá, donde la situación llegó a un punto insostenible, con Nasr habiendo superado a su compañero en las 6 carreras que se llevaban disputadas del calendario. Coincidencia o no, tras esa reunión, en la carrera de Canadá Ericsson superó a su compañero de equipo por primera vez en la temporada.
»Si no estaba delante de Felipe me estresaba e intentaba superarlo con más ímpetu la próxima vez. Era como una bola de nieve, que iba rodando y cogiendo más nieve. Me senté con la gente del equipo en Canadá y estudiamos la situación, que estaba haciendo bien, y que estaba haciendo mal. Entonces me di cuenta de que no tenía que fijarme en el ritmo del resto, si no en el mío, y desde entonces preparaba mi clasificación y mi carrera, olvidándome de el ritmo del resto de pilotos», declara a Autosport.
A partir de Canadá, sin contar el susodicho, Ericsson ganó a Nasr en siete carreras, por cinco del brasileño, lo que demuestra que hubo un cambio de actitud radical en el ‘9’.
»Me empecé a concentrar única y exclusivamente en mí y en conseguir el reglaje con el que estuviera más cómodo para la clasificación y la carrera. Entonces, me sentí cómodo con el coche por primera vez. Creo que ese fue el mayor cambio, pero, coincidencia o no, me empecé a sentir mucho más calmado de ahí en adelante», sentencia el que fue compañero de Kobayashi en 2014.