En Toyota no dudan sobre la participación de Audi en el WEC 2018
El director técnico de Toyota Gazoo Racing, Pascal Vasselon, ha salido al paso de los rumores de la retirada del prototipo de Audi del Mundial de Resistencia después del 2017. Lo cierto es que la salida aun no está confirmada, pues el equipo alemán está intentando ajustarse a la regulación de 2018. Sin embargo, una posible retirada de Audi podría tener detrás la posibilidad de que la organización modifique la regulación para ponerla a su medida y así evitar su marcha de la competición.
“Si pudiese juzgar lo duro que está trabajando Audi para ajustarse a las regulaciones del 2018, diría que estarán aquí este año. También puede ser una buena estrategia hacerle creer al mundo que te retiras, porque así eres más poderosos para negociar la regulación”, explica Vasselon a DSC.
Y es que una de las razones que cita Audi para una posible marcha de la categoría reina de la resistencia es el presupuesto, pues los costes pueden ir desde los 80 hasta los 200 millones de euros para los tres fabricantes.
“El presupuesto es un problema, sin duda. Nuestro próximo paso es desarrollar las unidades del sistema, ya que limitaría el número de cambios de un año a otro para los coches. Obviamente no será un milagro, pero es lo único que podemos hacer para mantener los costos bajo control”, confiesa Pascal.
La idea de la marca alemana es limitarse sus propios gastos e intentar que la regulación también fuerce a otros equipos a hacer lo mismo. De esta manera, podrían seguir en la línea ascendente que los llevo a lo más alto en 2014. En Toyota en conscientes que ha habido una bajada de rendimiento en el coche. De ahí que se hayan fijado un plazo de dos años para volver a los niveles de 2014.
“Para recuperar nuestra mejor versión, tenemos pensado hacerlo en dos años. Este año hemos dado un paso enorme, lo hemos hecho mejor de lo que pensábamos. Pero es el próximo año cuando nos gustaría recuperar esa distancia que hemos perdido en cuanto a rendimiento”, prosigue Vasselon.
Lo que está claro es que de cara al próximo año, veremos un vehículo totalmente diferente. Con una nueva caja de cambios, nuevas evoluciones de motor y también una nueva carrocería. Si bien el tipo de motor continua siendo una incógnita.
Tampoco parece un problema la introducción de los tres sistemas de energía híbridos. Al principio Toyota no ocultó su reticencia, sobre todo porque temían un aumento muy elevado de costes, si bien finalmente han conseguido equilibrarlo.
“El año pasado pensamos que era muy pronto para introducir los sistemas híbridos y temía que provocase un costo adicional. Aunque al final nos pusimos de acuerdo”, concluye Pascal.