Análisis Mercedes-AMG F1 W09 EQ Power+: La nueva máquina con la que continuar la hegemonía
Con una presentación espectacular en un escenario lleno de focos y juegos de luces, el nuevo Mercedes W09 EQ Power+ fue presentado el día 22 de febrero de 2018 por la escudería de la estrella a través de un vídeo online en la plataforma de YouTube y Twitter. Un monoplaza que tratará de continuar con el dominio que lleva siendo habitual desde el año 2014, con la dupla de pilotos Lewis Hamilton y Valtteri Bottas.
An assault on the senses! Lights up! A deafening roar that shakes the room!
This is the @MercedesAMGF1 W09 EQ Power+! #DrivenByEachOther pic.twitter.com/Xf2dOh3ZdT
— Mercedes-AMG F1 (@MercedesAMGF1) February 22, 2018
El W09 no ha introducido grandes cambios en su monoplaza con respecto al del año pasado. Y es que, el bólido desarrollado por James Allison no tiene por qué revolucionar. Si una cosa funciona, ¿por qué cambiarla?
A primera vista apreciamos que los de Brackley han seguido con la misma línea cromática: el color plata metálico como tono principal y el verde azulado que recorre los laterales del monoplaza. En concreto, cuatro líneas a cada lado en representación de los cuatro títulos mundiales de constructores que han conseguido en estos últimos años.

Empezando por la parte delantera, el morro del W09 (número 1) es prácticamente el mismo que utilizaron el año pasado. Si bien es cierto que para Australia los equipos llevan novedades aerodinámicas, en Mercedes aún no han mostrado mucho trabajo en esta zona. Continúan con la punta del alerón delantero redonda muy estilizada, a diferencia de todos los equipos que, hasta ahora, se han presentado, con un morro en forma de “nariz” o entrecortado. Además, se aprecia una pequeña entrada de aire situada justo por debajo, con la intención de reducir la resistencia al aire o «drag» cuando el coche se encuentra en movimiento. En la parte final de los endplates (número 2), hay numerosas bifurcaciones que contribuyen a desviar el aire hacia la zona exterior del neumático. En cuanto a la suspensión (número 4), vemos cómo mercedes sigue apostando por un brazo exterior elevado gracias al sistema «push rod».
Situándonos en la parte media y la zona del cockpit, el W09 presenta un trapecio elevado con mayor extensión. Los pontones cuentan con una infinidad de elementos aerodinámicos, además de unos bargeboards muy trabajados (número 9) con diversos vórtices verticales siguiendo la línea evolutiva del W08. La entrada de aire de los radiadores laterales (número 9) se ha vuelto más estrecha, muy parecidos a los que presentó Ferrari el año pasado. La toma de admisión de aire hacia el motor (número 3 en la foto superior) es prácticamente similar a la de su antecesor, un poco más ancha y dividida en cuatro secciones que reparten el flujo a tres conductos internos. El halo (número 6), de unos siete kilogramos de peso, no presenta ninguna solución aerodinámica, algo que sí han hecho equipos como Ferrari o Alfa Romeo Sauber.

En lo referente a la parte trasera, parece que es la zona más trabajada del monoplaza. El capó motor impresiona, ya que se ha vuelto aún más estrecho de lo que ya era el W08, muy compacto, en forma de botella. Deja ver gran parte del fondo plano y las “mordidas” o ranuras (número 7) que presentan en ambos laterales del suelo, en concreto nueve. La aleta de tiburón, por exigencias del reglamento, se ha vuelto más pequeña aunque no muy diferente de la que ya montaban en 2017. Mercedes también ha ideado un sistema a medio camino entre el T-wing y el “monkey seat”, ya que en la barra central que soporta el alerón trasero los de Brackley han incorporado un pequeño flap (números 5 y 10) que asiste a la extracción de rendimiento del difusor y el alerón trasero. La suspensión trasera (número 8) ha sido modificada para situar los diferentes anclajes más elevados al igual que en la delantera, y que le dan al monoplaza mayor altura y mejor respuesta de tracción a la hora de acelerar.

Centrándonos en el alerón trasero y el difusor, Mercedes ha eliminado dos pequeñas aberturas a los lados del escape situados en la cubierta motor para dar paso a orificios mucho más grandes en los laterales (número 11). En cuanto al difusor (número 12) y lo poco que se puede apreciar en la toma ya que el equipo Mercedes no ha subido fotografías digitales, parece ser el muy similar al que montaban el año pasado, aunque es seguro que para las primeras carreras de la temporada probarán distintas configuraciones. El alerón trasero se vuelve más redondeado en la parte baja (número 13) e incorpora cuatro pequeñas ranuras en ambos lados para dirigir el flujo del aire hacia el exterior (número 14).
En definitiva, el Mercedes-AMG F1 W09 EQ Power+ se alza como el rival a batir por todos los equipos de la parrilla. Un coche ganador que quiere continuar haciendo historia en la era híbrida de la Fórmula 1. La semana que viene, durante los test de pretemporada, tendrá lugar la primera prueba real para todas las escuderías y pilotos antes del comienzo de la temporada.



