El regreso del GP de Sudáfrica a la F1, un sueño imposible a corto plazo
Tras la remodelación llevada a cabo en 2014, al circuito de Kyalami, en Sudáfrica, tan sólo le faltaría modificar algunas partas de su trazado para conseguir el primer grado de la FIA y, consecuentemente, poder albergar un Gran Premio, cosa descartada a corto plazo por sus organizadores por el elevado coste que ello supone.
En la pista de Kyalami, en Sudáfrica, se disputaron 18 Grandes Premios entre 1967 y 1985, mientras que a principios de los noventa regresó al calendario en dos ocasiones para desaparecer del ‘Gran Circo’ en 1993. En 2014, el circuito fue vendido a Porsche, quien lo reestructuró y obtuvo el grado 2 de la FIA, el cual no es suficiente para que la Fórmula 1 pueda correr, aunque con pequeños cambios conseguirían la máxima licencia. Los organizadores están seguros de devolver el Campeonato del Mundo a dicho trazado sería muy bien aceptado por los aficionados, pero descartan la idea, ya que no pueden permitírselo económicamente hablando.
«Estamos preparados para entrar en negociaciones y discusiones para actualizar o cambiar el circuito actual de Kyalami con tal de que sea aceptable para la Fórmula 1, pues es una pista de grado dos para la FIA y vamos a pasar al primero, pero debe haber un compromiso en términos de futuro a largo plazo. Es un legado que nos gustaría volver a ver, y el continente africano merece una carrera de F1, por lo que no creo que hubiera problemas para vender entradas, pero de momento no tenemos los recursos financieros para ser los promotores de un Gran Premio», admite Christo Kruger en declaraciones a ‘F1 Fanatic’.
Otra posible opción sería crear un circuito urbano por las calles de Ciudad del Cabo, evento que tampoco acaba de convencer. Y es que, la organización de Grandes Premios en este tipo de pistas puede resultar más caro, puesto que se necesitan multitud de adaptaciones en el asfalto.
«Un GP en las calles de Ciudad del Cabo es un sueño. No todo el mundo entiende cómo debe ser la superficie de la pista, pues se necesita un asfalto especial, y eso puede suponer unos costes que excedan los de un circuito permanente. No es llegar allí y comenzar a correr, es más complicado que eso», afirma Kruger.
