El motor Mercedes volvió a arruinarle la carrera a Russell, esta vez en Hungría
Un nuevo problema arruinó desde el principio la carrera de un George Russell que partía bastante adelante en la parrilla, pero que vio como su monoplaza casi se cala en la salida y le hizo perder muchísimas posiciones hasta terminar en la parte baja de la clasificación después de la primera vuelta. Un problema que le obligó a tener que remontar con el paso de las vueltas, quitarse a rivales más lentos y finalmente terminar en una séptima posición que sabe a poco, teniendo en cuneta que su compañero terminó mucho más adelante y por ende, aumentó su ventaja aún más en el campeonato.
En un principio, el equipo indicó por radio que parecía haber habido casi un error por parte del propio Russell, al haber levantado el pie del acelerador durante el procedimiento de salida, cuando el motor estaba a altas revoluciones y debía generar el empuje suficiente para arrancar. Sin embargo, aunque Russell efectivamente levantó ligeramente el pie, pasando de alrededor del 30% a menos del 10% del acelerador cuando se encendieron las luces de salida, esa no fue la causa desencadenante, sino la consecuencia de otro problema. Tal y como explicó Toto Wolff tras la carrera, se trató, de hecho, de un motivo técnico y no de algo que dependiese del piloto.
«Parece que hubo otro problema. Al parecer, pisó el acelerador aproximadamente un 10% y el coche alcanzó inmediatamente el régimen máximo. Levantó el pie del acelerador y el régimen bajó. Esa es la razón. No estoy nada contento con los demasiados errores que se han producido. Pero, por lo demás, ha pilotado muy bien», comenta Toto Wolff, director ejecutivo de Mercedes.



