El Gran Premio de Gran Bretaña nombrado GP en mayor auge de la década
El Gran Premio de Gran Bretaña, que se celebra desde hace años en el circuito de Silverstone sin excepción, se ha convertido en la carrera de la temporada que más en auge está desde hace una década. Ningún otro Gran Premio ha sido capaz de igualar los números en tema de aumento de asistentes desde hace 10 años.
De acuerdo con el reporte de Formula Money Grand Prix Attendance, que se publica la próxima semana y ha analizado el número de espectadores de Fórmula 1 durante la última década, las cifras de asistencia de Silverstone se han incrementado masivamente en un 79,5% desde 2006, lo que convierte al circuito británico la sede con más crecimiento de la última década en número de asistentes.
Mientras que durante el Gran Premio de Gran Bretaña de 2006 se concentraron 78.000 personas el día de la carrera, durante el pasado Gran Premio la cifra llegó a 140.000 asistentes, sin duda, una cifra récord. El circuito de Silverstone ha demostrado ser la sede del Gran Premio más popular, con una asistencia acumulada de 1,12 millones de espectadores desde 2006. Australia ocupa la segunda plaza, con 1.06 millones de asistentes al Gran Premio desde 2006 hasta la actualidad.
En el otro extremo estamos, por desgracia, nosotros los españoles. A pesar de que las cifras globales de asistencia a los Grandes Premios de Fórmula 1 se incrementaron un 8,5% el pasado año, no todos los países incrementaron sus visitas y España se trata de uno de ellos.
El éxito de Fernando Alonso en 2005 y 2006 con sus títulos ayudó a que la prueba de casa se convierta en una de los más grandes en el calendario del momento, con una cifra espectacular de 131.200 asistentes durante la carrera del Gran Premio de España de 2006. Sin embargo, esta cifra ha caído a 86.700 asistentes esta temporada, lo que supone una caída del 33,9%, cuando la mayor audiencia de una carrera en España llegaba a los 140.000 asistentes en la temporada 2007.
Las peores cifras de asistencia para la Fórmula 1 ocurrieron en 2009, cuando la crisis económica mundial hizo descender hasta los 2.9 millones de espectadores, la cifra anual de asistentes a los Grandes Premios de la mayor categoría de automovilismo del mundo.

