El Gran Premio de Bélgica vende todas sus entradas gracias al «Efecto Max Verstappen»
Para algunos es el piloto con más futuro de la parrilla de la Fórmula 1, y para otros es un corredor que roza los límites de lo legal en cada carrera, pero sin lugar a dudas, Max Verstappen es un ídolo de masas entre los aficionados a este deporte, y también un gran icono de atracción para los Grandes Premios. La cita en Bélgica es un claro ejemplo de ello, pues gracias a los aficionados holandeses del joven piloto, las tribunas del circuito de Spa contarán con las butacas completamente llenas, algo que no ocurría desde el año 2001.
El promotor del Gran Premio de Bélgica, Andre Maes, ha segurado que las predicciones auguran la asistencia de más de 260.000 aficionados durante el fin de semana -algo que no sucedía desde el año 2001, cuando Michael Schumacher dominaba en la categoría-, lo que ha obligado a limitar la cantidad de entradas vendidas, y según su opinión, cree que esto es debido al llamado «Efecto Max Verstappen». Recordemos que el pasado año alrededor de 25.000 seguidores holandeses abordaron las tribunas de Spa para apoyar al número 2 de Red Bull. Unos datos que, según Maes, demuestran que el fanatismo en torno a Verstappen ha más sido determinante que la ausencia del Gran Premio de Alemania o, ente otros aspectos, la presencia de Stoffel Vandoorne en parrilla.
«A petición de las autoridades, y por razones de seguridad, nos vemos obligados a limitar la cantidad de entradas vendidas. Una cantidad que prácticamente ya hemos alcanzado, con más de 260.000 espectadores a lo largo de los tres días. Todo esto es debido, principalmente, a que el «efecto Max Verstappen» sigue siendo una realidad. Para nosotros es mucho más importante que la desaparición del Gran Premio de Alemania», asegura Maes a «Motorsport.com».
Sin embargo, a pesar del aumento de espectadores, el Gran Premio de Bélgica perdió 8,62 milles de euros en 2016, en comparación a los 6’78 millones del año 2015. Por ello, este año también primará el entretenimiento fuera de pista gracias a nuevas atracciones y a la demostración del Benetton B192 que condujo Michael Schumacher y con el que logró seis victorias en el circuito.
«Las novedades son una zona de fans que tiene dos o tres veces el número de atracciones en comparación con años anteriores», concluye Maes.