El dominio de Mercedes, fruto de la comprensión de su motor a partir de Spa
La temporada 2018 ha sido la más complicada para Mercedes desde que comenzó la era híbrida y, con ella, el dominio de los de Brackley. Con un inicio de campeonato un tanto torcido, los de la estrella regresaron del parón veraniego con una pobre actuación en Spa, pero quizás ese fue el punto clave para resurgir y volver a la senda de las victorias aplastantes.
Mercedes encadena títulos desde que se montan los V6 turbo, exactamente desde 2014, pero en 2017 y, sobre todo, este año, han sufrido para contener los ataques de Ferrari. Y es que, los de Maranello fueron claramente superiores en la primera mitad de la temporada, con el liderato en el campeonato de pilotos y constructores. Aunque al volver de las vacaciones de verano los de rojo siguieron con su dominio, ganando nuevamente en Spa, los de Brackley empezarían una pirámide ascendente a partir de entonces. Al parecer, Mercedes llevó una actualización de motor a Bélgica que no estaba preparada por completo y les costó entenderla, pero ese Gran Premio fue un punto de inflexión para ellos.
«Llevamos una actualización de la unidad de potencia a Spa que todavía no entendíamos, estábamos en progreso de saber cómo proporcionar la potencia de manera correcta. Además, tuvimos mala suerte allí porque Ferrari tenía mucha velocidad punta y nosotros no éramos competitivos en la curva más importante, La Source, donde coges velocidad para para afrontar la recta. A partir de ahí entendimos las cosa y la configuración del motor fue más sólida en Monza. Creo que el aprendizaje en Spa contribuyó mucho a nuestra ganancia de rendimiento, y también algunos pasos en el desarrollo que creamos en primavera y llegaron al coche», detalla Toto Wolff en declaraciones a ‘Motorsport.com’.
El Gran Premio de Italia, donde Ferrari partía como favorita con el doblete en clasificación, suposo un duro golpe para los de Maranello. Con un error de Sebastian Vettel y un Kimi Räikkönen condicionado por la estrategia de Mercedes, Lewis Hamilton se llevó la victoria. En la siguiente cita, en Singapur, circuito favorable para los italianos en los últimos tiempos, los de Brackley volvieron a dar la sorpresa y acumularon buenos resultados y victorias en las citas posteriores. Aún así, Toto Wolff siente que ha sido el campeonato más luchado y eso les atribuye más mérito.
«Creo que Monza fue un contratiempo mental para ellos, porque si Sebastian hubiera sobrevivido a la primera vuelta, habría ganado o terminado segundo. Creo que fuimos buenos allí y hubiera sido una buena pelea entre ambos, pero terminó quinto por ese error y, en cuanto a puntos, fue un drama. Nosotros dedicamos mucho esfuerzo para Monza y ganamos, luego fuimos a Singapur y también éramos más rápidos, y al final llevamos ese impulso a Sochi y Suzuka. Tuvimos que superar malos momentos con más frecuencia que en 2017, pero el equipo se mantuvo unido y es fue un alivio ganar ambos campeonatos, lo que lo hace más satisfactorio que en 2017», concluye.

