El Circuit de Barcelona-Catalunya cumple 25 años
Tal día como hoy hace 25 años, el circuito de Montmeló abría sus puertas a los aficionados del motor. Muchas han sido las categorías que han competido en el asfalto del trazado español, sin embargo para que los aficionados pudieran disfrutar de él fue necesario mucho esfuerzo y dinero.
Quince mil aficionados fueron los afortunados en poder pisar el trazado por primera vez en la que fue una celebración por todo lo alto más allá del mundo del motor y del protocolo. Sin embargo fueron necesarios nada más y nada menos que 16 años para que el trazado estuviera listo para que se pudiera rodar sobe el.
«Dos años y quince meses después de haberse colocado la primera piedra se inauguró ayer el Circuit de Catalunya, que viene a poner punto final a los dieciséis años y medio de frustración que hemos padecido –y perdón por escribir esta vez en primera persona- quienes amamos y saboreamos los deportes de motor», publicaba La Vanguardia
Aunque en construir el circuito se tardaron tan solo 2 años, la lucha por la creación de este circuito llevó mucho más tiempo. En 1977 el RACC se hizo con unos terrenos en los que pretendía asentar el trazado, más tuvo que estar durante ocho años luchando con el ayuntamiento y la diputación, hasta que en 1986 la Generalitat decidió crear un circuito de alta velocidad permanente.
«El Circuit de Catalunya es ya una espléndida realidad en el que los aficionados, protagonistas o espectadores podrán solazarse o con la disputa de las más prestigiosas pruebas de los calendarios automovilista y motociclista. De la simple contemplación del circuito uno llega a la conclusión de que no se ha hecho una instalación para cubrir el expediento para salir del paso. El circuito es una impecable realización que cuenta con un trazado muy exigente, técnico y espectacular y, además, unas instalaciones complementarias irreprochables, junto con una excelente visibilidad para el espectador«, decía el periódico español
Fue entonces cuando el RACC encontró los terrenos sobre los cuales hoy en día rugen los motores de diferentes disciplinas del motor. Habiendo pasado solo tres semanas de la inauguración del circuito, Montmeló se preparaba para acoger a uno de los mayores eventos, una carrera de Fórmula 1.
Durante aquella primera visita del gran circo a España pudimos ser testigos privilegiados de la lucha de Senna con Mansell en la recta principal del circuito de Montmeló, que acabo con la victoria del piloto inglés. A día de hoy el circuito es uno de los mayores referentes a nivel mundial convirtiéndose en uno de los clásicos del calendario de la Fórmula 1.
«En esa recta eterna las más poderosas máquinas de Fórmula 1 pueden sobrepasar los 300 kilómetros por hora. En los boxes, los mecánicos pueden cambiar un neumático en poco más de cinco segundos. 120.000 personas se calcula que pueden asistir a un Gran Premio. Las tablillas han sido cambiadas por ordenadores. Vuelve otro mundo. Vuelve tecnificado, sofisticado, espectacular, pero siempre impregnado de ese fuerte olor a aceite que es capaz de reunir a 15.000 personas en una inauguración. El Circuit ha sido diseñado con la colaboración de Nigel Mansell y Sito Pons. Ha costado mucho, pero Catalunya ya tiene lo que su tradición merecía. La inauguración de ayer es un buen presagio«, declara Santi Nolla.
Prueba de ello es que se ha ganado el título de parada obligatoria durante la pretemporada gracias a su ubicación y su aerodinámica que permiten poner a prueba a los que serán los monoplazas de los equipos durante la temporada. Para celebrar dicho aniversario, el circuito ha organizado una cena que tendrá lugar en la recta principal el 16 de Septiembre, aquellos que estén interesados solo deben realizar una reserva en la página del circuito.