Dietrich Mateschitz, contento con el trabajo de Carlos Sainz
El prematuro ascenso de Max Verstappen a Red Bull rompió los esquemas de Carlos Sainz de poner promocionar a la escudería dirigida por Christian Horner. Sin embargo, el piloto madrileño supo sobreponerse a un golpe duro y finalizar la temporada con 46 puntos.
Dietrich Mateschitz, propietario de la marca de bebidas energéticas, ha realizado un análisis previo de temporada analizando en vista de lo que sucedió durante la campaña de 2016. Mateshitz se ha mostrado satisfecho con el trabajo de Sainz, además de Verstappen y de Ricciardo. El único con en el que se ha mostrado apesadumbrado ha sido con Daniil Kvyat, que tras haber sido degradado, ni tan siquiera se ha acercado a su compañero de equipo algo importante y crucial para el mandamás de la marca.
Sainz en boca de todos
La actuación de Sainz desde que aterrizó en la Fórmula Uno no ha pasado desapercibida, de hecho, cuando se anunció la retirada de Rosberg de Mercedes muchos eruditos de la categoría lo situaban como posible sustituto del alemán en la marca de la estrella. Muy conocedores de ello, tanto Toro Rosso como Red Bull, vetaron de forma taxativa una posible salida del español de su seno.
Sainz este año tendrá el rol de líder del equipo de Toro Rosso, por lo que, le ayudará a mejorar todavía más como piloto y aprender a evolucionar un monoplaza que contará con un motor Renault totalmente renovado.
«Carlos Sainz ha evolucionado mucho, mientras que con Daniil Kyvat somos culpables de confiar demasiado en él. En cuanto a Pierre Gasly, trabajará como reserva y pasará mucho tiempo en el simulador», ha confesado Mateschitz.
Con respecto a los rumores que situaban a alguno de sus pilotos de Red Bull en el equipo Mercedes, Mateschitz ha dejado claro que no ha tenido nada que ver con esas posibles negociaciones.
«La posibilidad de que uno de nuestros pilotos fuese a Mercedes lo debatieron Helmut Marko y Niki Lauda, pero no iban en serio. Todo el mundo sabe que nuestros pilotos no están disponibles. Nadie vino y pidió irse del equipo», concluye Dietrich.