Diciembre de 1997: El principio de un sueño para De la Rosa
El parón invernal de la F1 nos hace repasar los grandes momentos que hemos pasado durante el año; adelantamientos, cara a cara, salidas de pista y enfrentamientos que nos han hecho vibrar otro año más. Este año ha sido aciago para el único campeón español de F1, Fernando Alonso, pero hemos visto crecer en su primer año de rookie a Carlos Sainz Jr. dándonos esperanza que el relevo también está asegurado.
Hace exactamente 18 años, en Diciembre de 1997, en la F1 no se hablaba español, ya que ninguno pilotaba para ninguna escudería ni siquiera era piloto reserva o probador, y cualquier piloto español que conseguía competir en la máxima categoría del automovilismo era ya de por sí un éxito nacional. No en vano, el último piloto español que había pilotado un F1 era Luis Perez-Sala en el año 1989, un Minardi y que acabó el año en el puesto 28º.
Sin embargo, los aficionados españoles seguían de cerca a una joven perla, que, con los pocos medios disponibles en la época, había conseguido ser campeón de la Fórmula Renault británica en 1992 con 21 años, categoría donde han ganado posteriormente Kimi Raikkonen o Lewis Hamilton, entre otros. Ante el poco éxito cosechado en los años siguientes en la Formula 3 Británica (categoría donde quedó campeón en 1983 un tal Ayrton Senna o en 1990 Mika Hakkinen), se tuvo que mudar a Japón con 24 años.
En 1995, su primer año en el país oriental, consiguió proclamarse campeón de la F3 japonesa ganando 8 de las 9 carreras disputadas. Al año siguiente compitió en la máxima categoría japonesa, la Formula Nippon, logrando grandes resultados para proclamarse campeón en su segundo año en la categoría en 1997, dominando el campeonato con seis victorias. Además, consiguió ese mismo año el Campeonato Japonés de Gran Turismo. Todo ello le valió para ser bautizado como Nippon Ichi y ser un piloto muy valorado en el país oriental. Este piloto se llama Pedro Martinez de la Rosa.
De la Rosa fue un dominador absoluto de la temporada 1997 de la Formula Nippon. El ganador del año 1996 fue Ralf Schumacher, por lo que la categoría japonesa en los 90 estaba vista como un trampolín para la F1, dado que otros pilotos como Eddie Irvine o Heinz-Harald Frentzen también compitieron en la categoría. De la Rosa en ese año consiguió 82 puntos sobre los 100 posibles aventajando en 54 puntos al segundo clasificado, lo que da una visión del dominio abrumador que ejerció ese año, hecho que ratificó teniendo como peor resultado un 3er puesto, siendo campeón a falta de 3 carreras y protagonizando en la última carrera una remontada increíble desde el 17º puesto para acabar 2º.
Todas estas exhibiciones no pasaron desapercibidas para el Gran Circo de la F1. De hecho, uno de los patrones más influyentes de finales de los 90, Eddie Jordan, llamó al barcelonés para realizar unos test en Silverstone en diciembre de 1997 a bordo del Jordan Mugen Honda que se estrenaría en 1998. De esta manera De la Rosa aterrizaba en un equipo puntero que en ese año 1997 había conseguido 3 podios y ser 5º en el campeonato.
«Es solo una prueba. Si todo va bien espero llegar a un acuerdo con Eddie Jordan, aunque estas cosas nunca son fáciles», declaraba cauteloso De la Rosa.
Este fue el primer paso para Pedro Martinez de la Rosa en la F1, y que le abriría las puertas de la F1, ya que en concreto firmó para año 1998 como piloto reserva de la escudería Jordan Mugen Honda, tras los dos pilotos titulares Damon Hill (campeón del mundo de 1996) y Ralf Schumacher. De esta manera, Pedro Martinez de la Rosa era otro de los pocos españoles de la historia que era piloto de F1, aunque fuera en este caso de piloto probador y reserva, aunque tenía muy claras las ideas para quedarse por mucho tiempo en la F1.
«Estoy al pie de una gran montaña que debo escalar. Lo primero que tengo que hacer es aprender, aprender y aprender. Ahora empieza el trabajo de verdad», finalizó Pedro.