Desde Pirelli aseguran una diferencia de 7 décimas entre compuestos
En el Gran Premio de Australia, hemos podido ver en acción a los neumáticos de nueva generación para los monoplazas de 2017. Unas gomas con una filosofía algo más conservadora, mucho más anchos y que dan un mejor rendimiento durante mucho más tiempo, lo que significa que las paradas en boxes se reducirán drásticamente esta temporada. En cuanto a rendimiento en los primeros compases del Gran Premio de Australia, el fabricante italiano de neumáticos ha asegurado que la diferencia de ritmo entre el neumático superblando (rojo) y el blando (amarillo) es de aproximadamente siete décimas por vuelta.
En las dos primeras sesiones de entrenamientos libres del Gran Premio de Australia, ya hemos podido ver los tres compuestos de neumáticos que Pirelli ha traído a Melbourne. Incluso el equipo Mercedes, durante la segunda sesión de entrenamientos, se ha apresurado a montarlos marcando un gran tiempo con Lewis Hamilton, que ya ha marcado un crono más rápido que el de la pole del año pasado.
«Hoy hemos visto tiempos que han sido segundos más rápidos que en las sesiones equivalentes del año pasado, usando el neumático ultrablando por primera vez aquí», comenta Mario Isola, máximo responsable de Pirelli Motorsport en la Fórmula 1.
Con tiempos cinco segundos más rápidos en comparación a los de la temporada pasada, desde Pirelli aseguran que la diferencia entre compuestos se ha reducido notablemente en comparación a las diferencias que había entre neumáticos las temporadas pasadas.
Hasta ahora, hay una diferencia de rendimiento de unas siete décimas por vuelta entre el blando y el superblando, y la misma entre el superblando y el ultrablando. Durante los test de Barcelona, esta diferencia estaba alrededor de las tres y cinco décimas», añade.
Finalmente, pese a haber visto el gran salto de rendimiento de los nuevos neumáticos, en Pirelli ya trabajan para mejorar el factor degradación, intentando conseguir una goma que sea capaz de degradarse a una velocidad constante, a diferencia de la actual, que pega el descenso de rendimiento bruscamente.
«Ahora necesitamos echar un vistazo a la degradación. Obviamente, es mucho menor que el año pasado, pero tenemos que ver con los equipos en qué medida afecta la diferencia entre compuestos en la estrategia de carrera», finaliza.

