¿De dónde viene y hacia dónde va la Fórmula 1 con Liberty Media?
El mundo de la Fórmula 1 es realmente complejo, al igual que su dirección, la encargada de mantener la reputación del ‘Gran Circo’ y seguir extendiéndola. Liberty Media llegó para quedarse hace ahora tres años, cogiendo el testigo de Bernie Ecclestone, con numerosos planes sobre la mesa cuyos objetivos eran mejorar el espectáculo. Sin embargo, el descontento de muchos alimenta los rumores de una nueva venta. Por tanto, nos surge una duda, ¿de dónde viene y hacia dónde va la categoría?
Hace unos días los medios comunicación nos hacíamos eco de un rumor que, en el caso de ser cierto, se convertiría en la noticia más impactante, y a la vez inesperada, de los últimos meses: Liberty Media estaría pensando en vender la Fórmula 1. Aunque sus máximos dirigentes desmentían lo que ahora parece un bulo más, lo cierto es que este movimiento podría no ser tan descabellado como suena. Y es que, las cosas no van bien en la máxima competición del automovilismo, y una hipotética venta las empeoraría sin lugar a dudas.
La monotonía no acostumbra a ser positiva en ningún ámbito, y menos si se trata de la dirección de un deporte de la magnitud de la Fórmula 1. Por ello, en 2016 se abrieron las puertas a Liberty Media para poner fin al mandato de Bernie Ecclestone, el hombre que estuvo a la cabeza de la categoría durante décadas. El británico fue el encargado de convertir esta disciplina en un imperio, en llevarla a lo más alto y mantener su reputación.
Si bien es cierto que las cosas se torcieron en los últimos años con Ecclestone, se debe reconocer su labor a la hora de unir la FOCA y la FIA mediante el Acuerdo de la Concordia, cuando la Fórmula 1 se desquebrajaba y se dirigía a una división como la que sufriría la IndyCar años después, o quién sabe si, directamente, a su desaparición. A partir de entonces, la estabilidad con la que ha vivido el campeonato ha sido la clave de su éxito.
Actualmente, la Fórmula 1 no pasa por buenos momentos, pues la asistencia a los Grandes Premios y las audiencias se resienten, sobre todo desde que comenzó la «era híbrida», que trajo consigo el monopolio de Mercedes y las televisiones de pago. Cambiar la situación depende ahora de Liberty Media, y por ello trabajan en sumar carreras al calendario y algunas otras medidas que parecen descontentar a los promotores de los circuitos, grandes personalidades y a los propios aficionados, que ven como la mayoría de sus promesas se desvanecen y navegamos sin rumbo hacia un futuro incierto.
Con todo lo escrito en los anteriores párrafos no se pretende culpabilizar a unos u otros sobre la actual situación, pero los mandatarios deberían recapacitar y hacer autocrítica, abogando por la unidad de la categoría y la estabilidad, ahora más que nunca. Y es que, si una nueva venta está realmente en sus planes, con el próximo Acuerdo de la Concordia a la vuelta de la esquina y la disparidad de opiniones entre los equipos, la Fórmula 1 correrá un serio peligro. Así pues, señores de Liberty Media, no abandonen el barco, por el bien del deporte y un futuro prometedor.

