Daniel Ricciardo, realista: «Max Verstappen interpreta mejor al RB13 que yo»
La primer mitad de temporada fue muy diferente para Daniel Ricciardo y Max Verstappen. Mientras el australiano comenzaba el año de forma competitiva y regular, consechando siete de los catorce podios posibles hasta el Gran Premio de Singapur, uno de ellos con victoria, en Bakú, la realidad de su compañero de equipo era muy distinta, puesto que acumulaba siete abandonos y tan sólo un podio en el mismo periodo de tiempo. Y es que los accidentes, como el que sufrió en España, Austria y Singapur, pero sobretodo, los problemas de fiabilidad, estaban a la orden del día en el garaje del joven piloto holandés.
Sin embargo, la situación ha cambiado completamente en lo que llevamos de mes, con Max Verstappen ganando dos de las cuatro últimas carreras y consiguiendo una segunda posición en Japón, a diferencia de los resultados de Daniel Ricciardo, quien parece haber «heredado» esa mala suerte, pues se retiró en Austin y en el Autódromo Hermanos Rodríguez.
Además, el propio Daniel Ricciardo admite que últimamente su ritmo real no ha estado a la altura del de Max Verstappen, como bien hemos podido ver en las pasadas clasificaciones y carreras, y por tanto, no quiere aprovechar los problemas de fiabilidad que ha sufrido en los últimos Grandes Premios para excusarse.
«No trato de buscar excusas. Max está compitiendo de forma brillante esta temporada e interpreta mejor el monoplaza en cada carrera, sabe sacarle el máximo», confiesa.
Por último, destaca los problemas que tuvo su compañero en la primera mitad del año y cree que se debe simplemente a la mala suerte, ya que confirma el interés que mostró por tal falta de fiabilidad de Max Verstappen, pensando que podía ser provocado por el estilo de pilotaje, es algo que desmintieron sus ingenieros.
«Es increíble. Max tuvo mucha mala suerte en el inicio del campeonato, no tengo ni idea del por qué. Les pregunté a los ingenieros si se podía deber a su forma de pilotar, pero al parecer no es muy exigente con el coche. Es pura mala suerte que ahora tengo yo», finaliza.
