Cuando la Fórmula 1 perdió parte de su esencia
55 años. Ese es el tiempo que llevaba Alemania organizando la carrera de su país. Como ya dijimos en TheBestF1.es, Alemania no podrá albergar Gran Premio por no tener un circuito donde poder albergar la prueba. Tanto Nürburgring (problemas financieros) como Hockeheim (falta de preparación y tiempo) dejaran al mundial de Fórmula 1 sin una de sus carreras más emblemáticas y míticas.
Esta noticia deja ver la gran crisis en la que está inmersa la Fórmula 1. Equipos con el agua hasta el cuello por problemas económicos, bajada significativa de la audiencia y la falta de conexión con las nuevos aficionados, entre otros problemas, que hacen que la Fórmula 1 sea un deporte donde el dinero importe más que el talento de los pilotos.
En mi opinión, un país con tanta representación e historia dentro del Gran Circo no se puede quedar sin carrera. Este año con Mercedes al mando de la clasificación, y Nico Rosberg y Sebastian Vettel como serios aspirantes al título de campeón del mundo, hacían presagiar que el Gran Premio de Alemania iba a ser un espectáculo. Como lo fue el año cuando Nico Rosberg hizo delirar a los más de cincuentamil aficionados que se reunieron en Hockenheim para celebrar la victoria del piloto de Mercedes.
La Fórmula 1 es la que pierde, pierde aficionados, pierde tradición y pierde parte de su identidad. Ya lo dijo Niki Lauda cuando le preguntaron acerca de la cancelación del Gran Premio de Alemania: “Para Alemania y Mercedes, será un desastre si no hay una carrera alemana, ya que sin duda pertenece a la tradición de los acontecimientos”. Este año nos quedaremos sin unos de los Grandes Premios más emblemáticos de la Fórmula 1 y solo esperamos que en 2016 la historia no se repita.