El circuito de Bakú indemnizará a Williams por el incidente con la tapa de alcantarilla
El pasado Gran Premio de Azerbaiyán nos dejó algunos momentos bastante caóticos durante todo el fin de semana, pero quizás el más espectacular fue el de George Russell durante la segunda sesión de entrenamientos libres del viernes. El piloto británico se encontraba dando una vuelta al trazado con su FW42 cuando una tapa de alcantarilla mal sujeta fue succionada por el paso del monoplaza, impactando en la parte inferior del mismo y destrozándolo por completo. No es la primera vez que suceden cosas de este tipo, ya que hemos visto algunos casos años atrás en circuitos como Mónaco o Malasia.
La cuestión es que los daños fueron muy grandes en el chasis de Russell, teniendo Williams que enviarlo directamente a la fábrica para su reparación. Los de Grove no pasan por un buen momento deportivo ni económico, por lo que asumir los costes de un destrozo de esta magnitud podría comprometer aún más el desarrollo del coche. Al ser un problema de seguridad, el circuito de Bakú deberá indemnizar a Williams para cubrir los gastos del accidente, tal y como explica Arif Rahimov, el promotor del Gran Premio de Azerbaiyán.
«Obviamente, esto es culpa nuestra, lo admitimos. Es algo que nosotros, como circuito, no deberíamos haber permitido. Hemos revisado nuevamente nuestra póliza de seguro y está completamente cubierto. Nuestro departamento legal está hablando con el departamento legal de Williams y serán reembolsados en su totalidad. Obviamente, no hay sentimientos negativos, ya que ambos entendemos que nunca debió ser y definitivamente no fue a propósito. Nos disculpamos mucho y también enviamos algunas flores para decir que lamentamos mucho lo que pasó», explica a ‘Autosport’.
Son muchos los que creen que de haber sido Charlie Whiting el director de carrera, esto jamás hubiese sucedido, pero lo cierto es que según afirma Rahimov, se comprobaron más de 300 tapas de alcantarilla antes de que los monoplazas saliesen al trazado. El promotor asegura que se tomaron realmente en serio la tarea, aunque dados los hechos, es evidente que alguien no cumplió al 100% con su trabajo.
«Comenzamos a revisar todas las alcantarillas y todos los drenajes dos veces al día: una vez en la noche después de que todas las carreras terminasen y una vez temprano en la mañana antes del toque de queda y antes de que los coches salieran a la pista. Tuvimos varios equipos recorriendo la pista revisando cada uno de los más de 300 pozos y drenajes, por lo que definitivamente nos lo hemos tomado más en serio. Definitivamente nos aseguraremos de que esto nunca vuelva a suceder», finaliza Rahimov

