Christian Horner, preocupado por las próximas tres carreras
Tras disputarse el pasado fin de semana el Gran Premio con velocidades más bajas por excelencia, Mónaco, la Fórmula 1 encara ahora tres de las carreras donde la velocidad punta y la potencia pura se convierten en un factor muy importante, si no el que más, a la hora de buscar un buen resultado. Y es eso, precisamente, lo que parece ser el punto débil del equipo Red Bull. Por ello, parece normal que Christian Horner, jefe del equipo austriaco, se muestre preocupado de cara a las siguientes carreras.
Y es que la Fórmula 1 visita, de manera consecutiva, tres pistas muy rápidas. Para empezar, el campeonato viaja hasta Canadá para enfrentarse al angosto pero rápido circuito de Gilles Villeneuve, en Montreal. Tras este viaje a las américas, el certamen se enfrentará a la segunda edición de su Gran Premio en el circuito urbano de Bakú, Azerbaiyán, para luego viajar hasta Austria y disputar el Gran Premio del país centro europeo, en la rapidísima pista del Red Bull Ring.
«Entendemos mejor el coche, desarrollamos mejor y conseguimos más rendimiento», afirma el propio Horner. «Estoy un poco más preocupado de cara a los próximos tres fines de semana de carreras y los tres circuitos, que serán retos muy grandes y muy diferentes.»
La esperanza del equipo con base en Milton Keynes aún reside en la prometida mejora que su motorista, Renault, ha anunciado desde que empezara la temporada. Hasta que ese momento llegue, los austriacos deberán luchar por conseguir los mejores resultados posibles y resignarse, en parte, a no poder luchar por las primeras posiciones de la parrilla.
«Estos van a ser nuestros mayores desafíos del calendario, con la excepción de Monza. Si podemos ser competitivos en estos tres eventos, teniendo en cuenta lo que tenemos en las previsiones para el futuro, la segunda mitad de la temporada se anuncia, claramente, mejor que la primera», finaliza el de Red Bull.

