Charles Leclerc vuelve a ser la salvación de Ferrari en la clasificación del Gran Premio Emilia Romagna
Charles Leclerc ha conseguido un positivo resultado en la clasificación del Gran Premio Emilia Romagna: el piloto monegasco partirá desde la séptima posición en un fin de semana que se le ha puesto muy cuesta arriba a la Scuderia Ferrari.
Decepción es la palabra que más se adecúa al fin de semana que está completando Ferrari en Imola. Después de los signos de mejora mostrados durante los pasados Grandes Premios de Eifel y Portugal, todo apuntaba a que ambos SF1000 estarían en mejores condiciones en San Marino, optando a la lucha por la Q3 y a un buen resultado tanto en la sesión de clasificación como en la carrera en este Autódromo Enzo y Dino Ferrari.
Sin embargo, el rendimiento del monoplaza de Maranello parece haber dado un ligero paso atrás respecto a las dos anteriores carreras, aunque Charles Leclerc ha salvado los muebles de la Scuderia una vez más. Y es que el número 16, único Ferrari en la Q3 de hoy, arrancará desde una meritoria séptima posición de la parrilla de mañana, habiendo quedado, además, muy cerca del cuarto clasificado, el francés de Alpha Tauri Pierre Gasly.
«Hemos intentado mejorar la configuración, pero el rendimiento se ha mantenido más o menos igual. Partiremos desde la séptima posición con neumáticos blandos, algo que no es ideal, pero la carrera es mañana y el objetivo es dar lo mejor de nosotros mismos. La gestión de los compuestos blandos en el primer stint será fundamental y tendremos que hacerlo mejor que en Nürburgring. Sinceramente, esperaba más después de Portimão, pero somos conscientes de que mejorar en estas condiciones no es fácil. Yo también podría haberlo hecho mejor en mi intento», explica Leclerc.

