El CEO de la Fórmula 1 acoge las contundentes críticas de Max Verstappen
Max Verstappen tiene contrato con Red Bull hasta 2028, temporada en la que tendrá 31 años. Un año en el que evaluará seriamente su retirada para dedicarse a otras categorías que no serán tan exigentes para él en términos de viaje y tiempo alejado de su familia. Además, con la nueva normativa que no le convence y el mal potencial de Red Bull en estos primeros compases de 2026, el holandés ha hablado numerosas veces sobre su retirada y vuelve a destacar que viajar tanto no le convence de la Fórmula 1 y que en 2028 podría llevarse a cabo su retirada en el corto plazo.
A buen seguro el octavo puesto en Suzuka (noveno en la general) o que Red Bull Racing esté actualmente como la sexta escudería del campeonato de constructores sigue sin ser 100% determinante en una posible decisión radical, sin embargo, el propio Verstappen ha apuntado en más de una ocasión que para seguir en la Fórmula 1 tiene que divertirse, algo que actualmente no está logrando.
Después de las tres primeras carreras bajo el nuevo reglamento de 2026, el parón de abril ofrece unas semanas de reflexión a la FIA y a la Fórmula 1. El 20 de abril, los directores de equipo se reunirán para seguir debatiendo los posibles ajustes que se han planteado en las discusiones técnicas, incluida la reunión de expertos técnicos del pasado jueves.
Los posibles ajustes se refieren principalmente a la gestión de la energía para reducir las velocidades de aproximación, en ocasiones peligrosas, y para que la clasificación vuelva a centrarse en llevar el coche a su límite absoluto.
Aparte de esos aspectos, el director ejecutivo y presidente de la F1, Stefano Domenicali, destaca que las cifras de la F1 han sido en gran medida positivas hasta ahora, incluyendo las cifras de asistencia y la audiencia televisiva de los tres primeros grandes premios. Al mismo tiempo, los puristas y varios pilotos de F1 han compartido críticas, sobre todo por la necesidad de tener que hacer «lift-and-coast» y «superclipping» con unos coches ahora más deseosos de energía. Domenicali se enfrenta a todas las críticas de los pilotos de forma constructiva, pero pide que tengan en cuenta el panorama general.
«Mis conversaciones con ellos son sin duda muy abiertas y saben que me importan sus opiniones. Quiero que se impliquen. Pero, por supuesto, a veces hay que jugar un poco. Si hablas con los pilotos de la parte alta de la tabla, siempre están muy contentos porque están ganando. Los demás pueden sentirse frustrados, también porque les gusta una forma diferente de correr, lo cual respeto mucho. Lo que les dije es: ‘Escuchad, chicos, no olvidéis que lo que estamos haciendo es porque juntos hicimos lo correcto. Así que sed respetuosos con un deporte que nos ha dado a todos una oportunidad increíble para crecer, ganar mucho dinero y desarrollar una personalidad en el mundo que, en otros deportes que quizá os gusten más, no pueden daros’. Creo que eso es lo que les dije, y creo que lo han entendido», comenta Stefano Domenicalli.
Además, el italiano explicó que todas sus conversaciones recientes con Max Verstappen habían sido constructivas, pero que el cuatro veces campeón del mundo, como todos los pilotos de F1, debe darse cuenta de que las palabras en público pueden tener repercusiones.
«Creo que con Max hemos hablado muchas, muchas veces desde el principio. Así que entendemos que yo comprendo sus comentarios y él comprende el panorama general. Incluso hoy ha estado en una reunión en la que se ha mostrado muy dispuesto a aportar ideas. Así que, ya sabes, no quiero caer en la trampa de intentar crear un antagonismo porque eso no va conmigo. No es así como queremos verlo. Así que vamos a seguir juntos. Es el mejor piloto, es campeón del mundo varias veces y, por supuesto, hay que escuchar su opinión. Pero, claro, él sabe que su opinión también tiene peso. Y tiene que respetar ese peso [porque] a veces algunas personas pueden malinterpretarlo. Y esto es algo que no debemos permitir que suceda», añade.



