Carrera complicada para los pilotos de Manor en el Hermanos Rodríguez
No ha sido, ni de lejos, el fin de semana perfecto para los pilotos del equipo británico Manor. Después de no haber completado ni una sola vuelta, Pascal Wehrlein se tuvo que bajar del coche a las primeras de cambio, después de acabar contra al muro en la primera curva. Por otra parte, Esteban Ocon vivió una carrera luchando en las últimas posiciones de la parrilla.
El piloto francés reconoció que ha sido un fin de semana complicado, a pesar de que el circuito mexicano es un gran escenario para competir. Ocon ha explicado que sufrió diversos problemas durante el Gran Premio, y que sufrió para llegar al final de la carrera.
«México no será recordada como una de mis carreras favoritas de la temporada hasta ahora, lo cual es una lástima, porque es un gran circuito y un increíble lugar para la Fórmula 1«, comentaba el piloto de Manor. «En realidad, hoy no fue tan mal como en comparación al resto del fin de semana, pero en realidad, nunca pudimos superar los problemas que hemos experimentado con el comportamiento de coche. Al final, yo estoy contento de haber conseguido cruzar la linea de meta», explicaba.
«Espero que los problemas del fin de semana fueran específicos para este evento. Con un poco más de investigación, estoy seguro de que podamos entenderlo todo un poco mejor y que las cosas vuelvan a la normalidad para Brasil«, explicaba el francés.
«Esta fue una carrera tensa para el equipo. No hay nada más que podría haber hecho hoy, especialmente, con los otros 20 coches terminando la carrera, así que hay que asegurarse de que en las próximas dos carreras estamos en una posición más estable y en mejores condiciones para crear o responder a las oportunidades«, sentenciaba Esteban.
Wehrlein, que tuvo que abandonar a las primeras de cambios, se ha centrado, por su parte, en explicar lo ocurrido en la primera curva del circuito Hermanos Rodríguez. Después de haber conseguido un grandísimo resultado en clasificación, consiguiendo meterse en Q2, Wehrlein recibió un toque de Esteban Gutiérrez por la parte trasera, que le catapultó hacia el Sauber de Marcus Ericsson, contra el que rompió la suspensión, y le hizo acabar contra el muro.
«No lo podía creer. Fue desgarrador, sí. Tuvimos la oportunidad de conseguir completar una carrera muy fuerte hoy y esa oportunidad nos ha sido arrancada antes incluso de comenzar. Tuve un gran comienzo, gané dos lugares y estaba decimocuarto. Luego, se acabó», declaraba, desanimado, Pascal Wehrlein.
«Estaba delante y cuando giré, Gutiérrez me golpeó desde atrás. El impacto me lanzó por el aire y me empujó hacia Marcus Ericsson. Mi suspensión se rompió y mi carrera había terminado. Yo estaba en el exterior, dejando mucho espacio, ya que es una chicane izquierda a derecha. No entiendo por qué era necesario arriesgar tanto allí cuando se trata de una carrera tan larga«, explicaba el piloto alemán.
A pesar del incidente, Pascal Wehrlein ha podido extraer cosas positivas del fin de semana. Su buen rendimiento en clasificación es una esperanza para el equipo británico. El alemán reconoce el buen rendimiento mostrado por el monoplaza de Manor en los entrenamientos libres y en la sesión de clasificación.
«No es el final del fin de semana que merecíamos, pero hay cosas buenas que decir acerca de los libres, la calificación y del ritmo que el equipo mostró aquí. Tenemos que seguir trabajando a este nivel, porque desde donde acabé viendo la carrera, se convirtió en un lugar muy incómodo. Tenemos que hacer todo lo posible para asegurar nuestra posición en el campeonato y asegurar que nuestro resultado en Austria cuenta«, finaliza el alemán.

