Un Carlos Sainz que parece no tener fin
Hoy, Carlos Sainz ha vuelto a abrir el libro del libro de historia del mundo del automovilismo para escribir su nombre. Hace unos minutos, el piloto madrileño se ha proclamado por segunda vez, campeón del Dakar. Tras unas ediciones en las que los sinsabores eran habituales, la constancia, el trabajo y sobre todo, la determinación, han hecho que los resultados finalmente hayan llegado.
En el adiós de Peugeot del Dakar, Carlos Sainz ha conseguido aprender de los errores que había cometido en el pasado y sobre todo, nunca ha dado nada por ganado. Ha corrido cuando lo ha tenido que hacer, no ha fallado cuando sus rivales sí lo han hecho y sobre todo, ha tratado las diferentes situaciones con algo admirable, la humildad y deportividad. Sólo cabe recordar la charla calmada que tuvo el madrileño hace unos días con el piloto de quad que, supuestamente, golpeó de manera temeraria. La justicia finalmente puso a cada uno en su lugar, por suerte.
55 años y ganar un Dakar. Quién lo iba a decir. Carlos Sainz ha demostrado una vez más que parece no tener fin y pese a que ya avisa que su retirada ya se acerca, el madrileño demuestra que sigue teniendo esa velocidad y constancia que tanto le caracterizó hace muchos años para alzarse en dos ocasiones con el Mundial de Rallyes.
Carlos Sainz es un ejemplo en lo deportivo y en la vida, y pese a que su historial de títulos no es el más extenso y exitoso de la historia, los valores que demuestra día tras días son un gran ejemplo para todos los jóvenes que quieren ascender en el mundo del automovilismo y sobre todo, algo que le hará ser uno de los mejores deportistas de la historia. Nos queda agradecer a Carlos Sainz todo lo que nos ha hecho disfrutar e incluso sufrir con sus sinsabores, sin embargo, esas son vivencias que en el futuro no podremos olvidar.



