Carlos Sainz: «Me preocupa la fiabilidad del Mini por su falta de experiencia en competición»
Carlos Sainz afronta el Dakar 2019 con el objetivo de intentar luchar por la victoria de nuevo y defender el triunfo que consiguió el pasado año junto a Peugeot Sport. El madrileño está seguro del potencial de su nuevo coche, sin embargo, muestra cierta preocupación ante problemas que no depende de él y que pueden aparecer en momentos importantes del rally.
El madrileño asegura que la evolución que ha tenido el buggy de Mini X-Raid en 2018 ha sido realmente fantástica, sin embargo, es un coche nuevo y la poca experiencia y rodaje en competición que ha completado le preocupa, ya que podría afectar a la fiabilidad.
«No creo que tengamos más presión por haber ganado el año pasado, pero sí nos hace ilusión de revalidar título, para eso estamos aquí. Diría que tenemos todas las opciones, tanto Lucas como yo estamos contentos desde que decidimos unir fuerzas y entrar en este nuevo proyecto de correr con el buggy de MINI. Desde el primer test en junio en Marruecos a hoy, la evolución en el coche ha sido brutal. Pero hay que tener en cuenta que es un coche muy nuevo en los raids, ya que debutó el año pasado en el Dakar. Eso quiere decir que no tiene años de evolución como sí tienen el Toyota o el MINI 4×4. Esto, quieras o no, es de las cosas que me preocupan, la fiabilidad, no por la falta de trabajo, pero sí por la falta de experiencia del propio coche en competición», comenta Carlos Sainz.
Por otra parte, Carlos Sainz está mentalizado de que el Dakar será realmente duro. Al haber centrado toda la carrera en un único país, Perú, las dunas serán protagonistas durante casi el 100% de la carrera, por lo que la complejidad de la prueba, a nivel técnico ha aumentado considerablemente en comparación a años anteriores. Por ello, el dos veces ganador del Dakar cree que habrá muchos momentos de tensión durante la carrera.
«Me espero un Dakar intenso, complicado. Aunque sea más corto, el porcentaje de dunas está muy cerca del 100%, por lo que una etapa de 300 kilómetros de arena nos llevará unas cinco horas, donde la trampa está en cada minuto y el estrés en etapas así es enorme. El estrés de este año va a ser mayor y la concentración de incidentes, también. Cada día, cada kilómetro van a pasar cosas, hasta que no pase el último kilómetro y llegues a la meta, no podrás estar tranquilo. No vamos a acabar en una etapa de pista normal, como en Córdoba el año pasado. Si el último día llegas con 20 minutos y es de dunas, no puedes estar tranquilo. Puede haber muchas sorpresas. El año pasado ya vimos cómo se las gastó Perú en los primeros 5 días, que quedamos dos pilotos para luchar por la carrera», añade.



