Carlos Sainz: «Japón se ha convertido en uno de mis fines de semana favoritos del calendario»
Nos montamos de nuevo en el carrusel para seguir viajando por el mundo junto a la Fórmula 1. Este fin de semana, nuevo destino, Japón. Ni que decir tiene lo fervorosos que son allí los aficionados, con los míticos gorros y sombreros con formas de monoplaza, dibujos y camisetas muy resultonas.
Japón, cultura oriental, otra forma de ver la vida. Casa de Honda, hasta final de esta temporada suministrador de motores de McLaren y a partir del próximo año lo será de Toro Rosso. Por lo que ante todo, sera un Gran Premio, sin duda, especial para estos tres protagonistas. Por un lado, la carrera de casa de unos donde tratarán de dar buena impresión, para otros, la despedida de su socio durante estas tres últimas temporadas, y finalmente, un rayo de luz y esperanza en el horizonte.
Carlos Sainz, el todavía piloto del equipo Toro Rosso, manifiesta que este Gran Premio de Japón es especial para él por la cercanía de la afición, pese a que no conocía este lugar hasta que llegó a competir en la Fórmula 1 en la temporada 2015.
«Antes de llegar a la Fórmula 1, nunca había ido a Japón. Tras mi primera carrera allí en el año 2015, este fin de semana se convirtió en uno de mis favoritos en el calendario. Por muchas razones lo es: los aficionados, el propio diseño del circuito, y su cultura tan diferente pero atractiva a la vez», relata Sainz.
Por otra parte, el piloto madrileño también ha querido destacar la comida japonesa y los extraños, pero cálidos y amistosos, regalos que suele hacer la afición a los pilotos aquí. Por ello, ha comentado cuáles son sus principales planes para cuando salga del trazado de Suzuka.
«Los regalos de los fans aquí son seguro de los mas especiales en todo el año. Siempre me dan una bandera española firmada, y me desean suerte en un japo-español muy curioso. Me piden que empuje, me motiva. También adoro el chocolate y su comida típica. El sushi es uno de mis platos favoritos. Hoy día se puede comer en cualquier lugar, pero como el de aquí no es. Iré a los restaurantes cercanos, pero también quiero degustar la carne de Kobe, deliciosa que se derrite en la boca, una delicia para el paladar», añade Carlos Sainz.


