Carlos Sainz admite que el F1-75 es un monoplaza que no le gusta
Por primera vez en su carrera deportiva, Carlos Sainz ha podido tener esta temporada un monoplaza competitivo que le permite luchar por todo cada fin de semana de competición en la Fórmula 1. Un monoplaza que sorprendentemente no ha entendido del todo, sobre todo a principio de temporada, algo que le hizo estar un gran paso por detrás de Charles Leclerc y Max Verstappen a nivel de ritmo, algo que le quitó muchas opciones en el campeonato.
La falta de confianza, sensaciones y rendimiento hacía que Carlos Sainz arriesgara más de la cuenta mostrándose más errático, ya que el coche no respondía como esperaba. Eso le ha hecho admitir en recientes declaraciones al madrileño que el monoplaza de esta temporada es un coche que no le gusta, a pesar de ser un monoplaza realmente competitivo.
«Este año finalmente tenía un coche competitivo, capaz de luchar por victorias, y de repente me encontré a más de dos décimas de mi compañero de equipo, algo que nunca me había pasado. Me comí la cabeza para entender de donde salía esa desventaja y fue frustrante porque era la primera vez que podía luchar por las victorias. A veces sucede en la carrera de un piloto. Te subes a un coche, como hice yo en 2021, y no haces nada: simplemente lo conduces y eres rápido de inmediato. Otra vez te subes a un coche diferente, crees que has hecho un buen tiempo de vuelta y luego al compararte con otros ves que no es tan bueno», comenta Carlos Sainz.
«Es natural, pero me frustró que tuviera que pasarme justo cuando tenía un coche competitivo. Todavía no es un coche que me guste, honestamente, en la forma de pilotarlo. Aún tengo que pensar mucho mientras conduzco y no lo hago con total naturalidad, pero al menos sé que, si junto a todas las piezas, puedo estar en la pelea», añade.



