En busca de la gloria, desde el infierno de la Fórmula 1 – Parte 1
La Fórmula 1, un deporte donde la gloria y quienes la consiguen suelen ser los máximos exponentes a tener en cuenta para el espectador. Más de 60 años donde cientos de pilotos se han jugado el tipo, en cada curva, en cada frenada, en cada adelantamiento, y en cada salida, y donde no todos, obviamente, han podido saborear la deseada gloria y recibir, tras su particular logro, un baño de champán.
Ferrari, McLaren, Williams, Mercedes, Lotus o, más recientemente, Red Bull, han podido experimentar el sabor del espumoso en diversas ocasiones. Algunos equipos, se han visto en el podio cientos de veces, otros, meramente alguna ocasión de forma extrovertida, pero todos y cada uno de estas decenas de equipos que han conformado la parrilla todos estos años, han compartido una cosa, el amor por este deporte.
Por eso, y por que a veces, la pasión está instaurada en los corazones de los más humildes de una forma mucho mayor que en los corazones de los grandes, vamos a recordar, en esta entrega especial, a aquellos equipos donde la pasión fue mayor que el presupuesto, mayor que los recursos y, en distintas ocasiones, mayor que el talento de los hombres que subían a bordo de los monoplazas. Hoy, en TheBestF1.es, recordamos a quienes mostraron su pasión con proyectos que, en algunos casos, ni siquiera consiguieron clasificarse para una carrera. Hoy, recordamos a los equipos donde clasificar para la carrera del domingo, era una victoria.
Y empezamos este repaso por uno de los equipos mas antiguos que vamos a tratar. Hablamos de Kauhsen, un proyecto iniciado por el expiloto de resistencia que le daba nombre al equipo, Willi Kauhsen, que ni en sus inicios pintaba bien. Y es que tras un pasado no muy positivo en categorías inferiores y un intento fallido de adquirir los antiguos chasis del equipo nipón Kojima para correr en Fórmula 1, el propietario del equipo alemán decidió contratar dos ingenieros, sin muchas luces en cuanto a automovilismo se refiere, para diseñar un monoplaza propio.

Gianfranco Brancatelli intentando clasificar el Kauhsen WK en el Gran Premio de España de 1979
Con la normativa de efecto suelo de aquellos años y con la poca calidad de materiales con la que se acabó creando el WK, como se llamó el chasis, el motor Cosworth que montaba poco pudo aportar y, combinado con un chasis rocambolesco y unos alerones poco frecuentes, acabó siendo un mero fracaso para el recuerdo y un claro ejemplo de que la pasión, a veces, supera los limites.
Quizás, lo más impactante fuese que el tanque de combustible no pudiera albergar carburante suficiente como para completar un Gran Premio, o quizás fuera lo impredecible del coche, pero la FIA se negaba a permitir la homologación del monoplaza alemán hasta que en 1979, Gianfranco Brancatelli, debutara el WK en los circuitos de Jarama y Zolder, donde, como podréis imaginar, no se llegó a clasificar. El equipo cayó a un pozo sin fondo por el gasto que desarrollar 5 chasis fracasados supuso y fue vendido a Arturo Merzario, cuyo equipo también es digno de analizar.
El segundo plato de este suculento menú se centra en, aprovechando la relación con el anterior, el equipo Merzario. Propiedad del piloto italiano con el mismo apellido, la estructura saltó al ruedo, aunque no en muchas carreras, entre las temporadas 1977 y 1979, aunque la primera de ellas fue con un March 761B y no la vamos a analizar. Con una estructura derivada de lo que Merzario compró a Kauhsen, tres chasis diferentes (y uno derivado del primero) en dos años sacan a la luz el poco futuro del equipo italiano.

Arturo Merzario pilotando el Merzario A1 en el Gran Premio de Argentina de 1978
Con el propio Arturo al volante de un A1, en 1978, lleno de fallos y problemas, que montaba un motor Cosworth, Merzario o no se clasificó, o en las que lo consiguió, se retiró por fallos mecánicos. Incluso en dos ocasiones, Mónaco y Bélgica, junto al Gran Premio de Italia donde hubo otro Merzario pilotado por Alberto Colombo, los coches del equipo italiano ni siquiera llegaron a pre-clasificarse.
En su último año de vida en Fórmula 1, las cosas no mejoraron y tras introducir dos nuevos chasis durante el año, habiendo usado previamente el A1 mejorado, ninguno de los coches del equipo italiano vio caer una bandera de cuadros y solo se consiguió clasificar en dos Grandes Premios donde acabó antes de tiempo. Además, y siendo Gianfranco Brancatelli de nuevo protagonista, un Merzario volvería a no pre-clasificarse. Aquel año, en Mónaco.
Avanzamos algo más en el tiempo y encaramos el tercer equipo digno de aparecer en esta lista. De origen italo-suizo, el equipo EuroBrun nacía en la temporada 1988 tras la combinación de dos proyectos. Por una parte, el mánager de Euroracing, un equipo de Fórmula 3 de la época, que también había estado con Alfa Romeo en Fórmula 1 y, por otra, Walter Brun, millonario propietario de un equipo Porsche privado en prototipos, iniciaron andanzas en la mayor categoría automovilística del mundo.

Stefano Modena a mandos del EuroBrun ER188 en el Gran Premio de Detroit de 1988
Aunque el proyecto pintaba bien, nada fue lo que parecía, a pesar de conseguir, su mejor de las tres temporadas que compitieron, en su primer año. A pesar de lograr clasificarse en la mayoría de Grandes Premios de 1988, el rendimiento del ER188 fue de mejor a peor y los resultados empeoraron con el paso del tiempo. Para colmo, en 1989 y con solo un monoplaza que fue pilotado por dos pilotos durante el año, el equipo con base en Senago no pasó de la pre-clasificación en más de una ocasión, la primera carrera del año.
Tras, según parece, no haber aprendido de lo ocurrido en 1989, los italo-suizos volvieron a presentar dos monoplazas en 1990, la que sería su última temporada en el certamen. Roberto Moreno y Claudio Langes no pudieron hacer nada con un monoplaza al que le faltaba velocidad por un lado y fiabilidad por el otro. Tan solo el brasileño Moreno, consiguió cruzar la linea de meta aquel año abordo del EuroBrun, y fue en la primera carrera del año, donde terminó 13º.
Para finalizar esta primera parte recordando a aquellos que intentaban hacerse un hueco en la Fórmula 1, os traigo el que, posiblemente, sea el peor equipo que ha estado presente en un ‘paddock’ de este campeonato. Sus resultados no es que sean peores que los de otros aquí presentes, pero la falta de lógica en el diseño de monoplaza y motor, catapultan al equipo de Ernesto Vita como candidato a ganar el premio a los peores de la historia.

Gary Brabham intentando extraer algo positivo del Life L190 en el Gran Premio de Brasil de 1990
Con Gary Brabham y un estratosférico bloque motor W12, con 3 bloques de 4 cilindros, Life aterrizaba en Phoenix, la primera carrera de 1990, rodando a 35 segundos del piloto más próximo antes de que el motor explotar tras 5 vueltas. Ya metidos en la segunda prueba del año, Brasil, Brabham salía a pre-clasificar y no superó la segunda recta de Interlagos, debido a que los mecánicos… ¡no habían puesto aceite en el motor del coche! Tras este ridículo en tierras brasileñas, Brabham se bajó del coche dejando paso al italiano Bruno Giacomelli.
Siendo el italiano un piloto con experiencia, no corrió una suerte mucho mejor que el hijo de Jack Brabham, triple Campeón del Mundo. Con un propulsor con mas de un 25% de deficiencia en cuanto a potencia con respecto a los demás motores, Giacomelli realizó su ¿mejor actuación? en Mónaco, rodando 8 vueltas (muchas para ellos) a 14 segundos del mejor piloto del piloto precedente en la pre-clasificación (poco para ellos).
Tras rendirse y desechar el ‘famoso’ W12 tras el Gran Premio de Italia, el equipo de Vita montó un motor Judd… que nunca acopló bien en el monoplaza, no permitiéndoles dar una vuelta entera en Estoril y quedando a 20 segundos de pasar a la clasificación en el Gran Premio de España. Tras este adebacle sin sentido, el italiano se cansó y ya no inscribió al equipo en las dos últimas pruebas del año, colocando el punto y final a la historia de Life, aquel equipo con patrocinio de la URSS, en la Fórmula 1.
Estad atentos a nuestra web, porque la segunda parte de este repaso por la historia de ‘los más modestos’ llegará a vuestras pantallas en breves.

