Aston Martin es claro: «No se puede pasar de último a quinto en siete días…»
De completar en Spa-Francorchamps su peor fin de semana a nivel deportivo en la historia del equipo, Aston Martin poco días después pasó a liderar la zona media de la parrilla y terminó el fin de semana del Gran Premio de Hungría con una quinta y séptima posición en carrera excepcional que le dieron al equipo unos valiosos 16 puntos para el campeonato que les permitió pasar de ser octavos en constructores a irse al parón veraniego como el sexto equipo.
La fábrica de Silverstone analiza ahora cada telemetría del AMR25 para comprender todo lo que salió rematadamente mal en Bélgica, y todo aquello en lo que acertaron de pleno al ajustar el coche en Hungría, para repetirlo después del verano. El viernes alternaron suelos y alerones delanteros y terminaron decantándose por el fondo plano de Imola, apartando por segundo fin de semana consecutivo la actualización de Silverstone; más el alerón delantero que se estrenó en Spa. El resultado quedó a la vista. Pero en Aston Martin son conscientes de que no se puede pasar del último al quinto en siete días y por ello, analizan qué hicieron bien en Hungría y muy mal en Bélgica para intentar replicarlo de cara a las siguientes carreras tras el parón veraniego.
«No se puede saltar desde el fondo de la parrilla hasta el frente de la zona media en siete días. Así que tenemos que analizar cuidadosamente cuáles han sido las diferencias entre Spa y Hungría. No todo fue decantarse por una aerodinámica pensada para la lluvia, porque aunque en el esprint de Bélgica estuvimos algo mejor, no estábamos al nivel que mostramos en Hungría. Hay que analizar muchas cosas. Una semana antes estábamos atrás del todo y en Hungría estábamos delante de la zona media. Es una carrera muy bien gestionada, bien planeada desde el punto de vista estratégico. Los pilotos hicieron que funcionara, estuvo bajo control todo el tiempo. No teníamos mucho que ganar contra los coches de delante, aunque hubiera un McLaren detrás de nosotros al inicio, no tenía sentido perder tiempo. Intentamos controlar las diferencias con los coches de detrás y el resultado es fantástico, 16 puntos para el equipo y mucha motivación para el resto de la temporada», comenta Mike Krack.



