Análisis Toro Rosso 2017: La inestabilidad y la fiabilidad les costó la sexta plaza en el mundial
Toro Rosso ha vivido una temporada muy convulsa este 2017, año en el que cambiaron de nuevo su unidad de potencia, volviendo con Renault. La escudería ha estado marcada por la fiabilidad y la inestabilidad en el equipo, tanto que el equipo perdió la 6ª posición en el campeonato de constructores, cayendo hasta la 7ª. En cuanto a sus pilotos, Carlos Sainz fue el piloto que más puntuó, terminando 9º en la clasificación, por delante de Daniil Kvyat, que fue 19º, Pierre Gasly, que acabó 21º y Brendon Hartley, que firmó la 23ª plaza.
El regreso de Renault a la zaga del Toro Rosso supuso un importante impulso para los de Faenza, que además dieron un lavado de cara al diseño de su monoplaza. Pero a pesar de contar con una unidad de potencia actualizada, el STR12 se comportaba mejor en los trazados más revirados, caso de Singapur o Mónaco, donde el equipo logró los mejores resultados de la temporada.
Con un coche trabajado aerodinámicamente y una unidad de potencia medianamente competitiva, los italianos sumaron puntos con gran regularidad, sobre todo con el monoplaza de Carlos Sainz, que logró puntuar en 9 de las 10 carreras que cruzó la meta. Sin duda, de su mano llegó el momento más dulce del equipo, fue en Singapur, donde tras una ajetreada carrera, el piloto español consiguió firmar un cuarto puesto, aupando así a Toro Rosso en el campeonato.
Sin embargo, la fiabilidad de su unidad de potencia también les ha jugado malas pasadas a la segunda escudería de Red Bull, sobre todo al final de la temporada, donde estuvieron marcados por las penalizaciones. Hasta siete abandonos vinieron por parte de la unidad de potencia, de los doce que han acumulado a lo largo de toda la temporada.

Como hemos mencionado anteriormente, Carlos Sainz ha sido con diferencia el mejor piloto de Toro Rosso en esta temporada. El madrileño ha disputado 16 Grandes Premios con los italianos, terminando 10 carreras, 9 de ellas en los puntos, sumando así 48 puntos del los 53 que logró el equipo. Así pues, Sainz consiguió con ellos su mejor posición en la Fórmula 1 gracias al 4º puesto que cosechó en Singapur tras una excelente actuación al volante de su STR12.
En el lado opuesto nos encontramos a Daniil Kvyat, que ha vivido un nuevo revés con Red Bull. Los resultados sin duda no han acompañado al ruso, puntuando tan solo en 3 carreras de las 15 que ha disputado, mientras que ha sumado un total de 4 abandonos. Así pues, el equipo italiano decidió prescindir de sus servicios tras el Gran Premio de Singapur, aunque volvió en Estados Unidos para suplir al piloto que anteriormente le había sustituido a él, Pierre Gasly, sumando su último punto con el equipo Toro Rosso.
En lo que respecta a los pilotos sustitutos, el francés, Pierre Gasly, se ganó un asiento en el equipo tras el anuncio de la marcha de Carlos Sainz a Renault, ya que era el principal candidato a sustituirle y en Red Bull querían darle la oportunidad de ganar experiencia de cara a 2018. Así pues, el francés no llegó en muy buen momento, ya que pagó la falta de fiabilidad del STR12 en las últimas carreras, lo que le impidió sumar puntos en las 5 carreras que disputó, siendo la 12ª plaza su mejor puesto del año.
Más de lo mismo sufrió Brendon Hartley, que llegó tras la marcha prematura de Carlos Sainz a su nuevo equipo. El neozelandés, que venía con el título de campeón del WEC bajo el brazo, también vivió un calvario con las penalizaciones por superar el número de elementos de la unidad de potencia, lo que complicó las 4 carreras que disputó, con las que sumó 2 abandonos.
En conclusión, y si se tienen en cuenta los números, Toro Rosso ha sumado diez puntos menos que en 2016, aunque ha mantenido la misma plaza conseguida en el campeonato de la pasada temporada. Sin embargo, el equipo de Faenza ha estado luchando abiertamente con Renault y Haas a lo largo de toda esta temporada por la sexta plaza del campeonato, la cual se les escapó en la última carrera en Abu Dabi, donde Renault terminó de aprovechar la mala racha de fiabilidad del equipo con sus unidades de potencia, así como la inestabilidad vivida dentro de la escudería en las últimas cinco pruebas del campeonato.
Así pues, podemos decir que Toro Rosso ha dado un paso adelante con respecto a la pasada temporada, aunque sus constantes cambios de pilotos al final del año les han terminado pasando factura. Ahora, Toro Rosso se enfrenta a su tercer cambio de unidad de potencia en tres años, pues en 2018, Honda motorizará sus monoplazas, lo que supondrá seguro un esfuerzo extra del equipo para seguir mejorando sus resultados.

