Análisis técnico Toro Rosso STR12: El hermano pequeño se declara en rebeldía
Con este nuevo Toro Rosso, se cerró en el día de ayer una intensa semana de presentaciones, donde hemos conocido los coches de las diez escuderías que esta temporada componen la parrilla de la Fórmula 1. Unos monoplazas novedosos, con muchos cambios en su estructura, pero también en su diseño, como es el caso de Toro Rosso, que ha cambiado la decoración de su STR12.
En el día que presentaba coche su hermano mayor, el equipo Red Bull, la marca de Faenza ha mostrado también su arma para esta temporada. El STR12 es un coche novedoso y trabajado, con algunas partes que hemos podido ver en otros monoplazas, como el Mercedes W08. Con este STR12, Toro Rosso espera dar el salto definitivo que les permita luchar por cosas importantes en 2017.
A continuación, realizaremos un análisis para estudiar las novedades del nuevo coche de Carlos Sainz y Daniil Kvyat. Para ello, dividiremos el coche en tres partes, delantera, central y trasera. Dicho esto, vamos a lo que nos interesa.
Parte delantera
Vamos a empezar con la parte delantera del STR12. A simple vista, observamos un morro prácticamente calcado al del Mercedes W08 (Imagen 1-Rectángulo verde), sin protuberancia en su trayectoria, con un acabado redondeado y un sistema de S-Duct (Imagen 2-Coloreado verde) muy similar al del monoplaza alemán. Además, se aprecia también un cambio en los soportes de las cámaras de la FOM, que cambian de forma y posición.
Siguiendo con el ala delantera, vemos como los cajetines de flaps del STR12 no han sufrido muchos cambios con los vistos en 2016. Seguramente, este ala no tenga mucho que ver con lo que veremos en los próximos días y en Australia, pero lo que tenemos ahora mismo es un alerón con soluciones que se fueron introduciendo a lo largo de la pasada temporada por parte de los de Faenza.
Vamos ahora a la parte de suspensiones. Aquí vemos como la horquilla superior ha elevado la posición de sus anclajes, solución que hemos visto también en otros monoplazas, como el de Renault, debido principalmente al aumento del grosor de los neumáticos, que ha provocado nuevas exigencias en los brazos de la suspensión. En lo que respecta a la horquilla inferior, ésta mantiene el diseño conjunto para mejorar el drag.
Para cerrar la parte delantera, aprovechamos la vista que nos ofrece esta foto para analizar la toma de aire situada sobre la cabeza del piloto (Imagen 1-Nº3). En este caso, el airbox mantiene la triple división de 2016, aunque en este caso cambia la disposición de los mismos, que siguen las líneas del arco antivuelco. Esto ayudará a refrigerar mucho mejor el motor, que ha experimentado un aumento de potencia al montar la nueva especificación de Renault.
Parte central
Vamos ahora con la parte central del STR12. Aquí vamos a analizar dos puntos principales, los pontones y la tapa motor. Los cambios en esta zona vienen dados principalmente por el cambio de unidad de potencia, ya que Toro Rosso pasa de montar un motor Ferrari de especificación 2015 a un Renault actualizado, con los cambios de tamaño y potencia que esto implica.
Así pues, siguiendo estos cambios, vemos unos pontones (Imagen 2-Nº2) totalmente inclinados hacia atrás, algo que no se había visto hasta el momento. Esto mejora la aerodinámica interna, adaptando el flujo a la nueva composición que se encuentra dentro del monoplaza, provocada por el regreso del motor Renault.
Los direccionadores de flujo (Imagen 3-Destacado violeta) también cambian su forma con respecto a los vistos en el Toro Rosso de 2016. Éstos se unen al pontón del monoplaza junto a una aleta que se sitúa en su parte superior. La función de estos dos elementos es mantener el flujo aerodinámico pegado a lo largo del chasis, de manera que lleguen a la zona del difusor de manera más ordenada y eficiente.
Para finalizar con la zona central, analizamos la tapa motor (Imagen 1-Nº4), también condicionada por la inclusión de la unidad de potencia Renault. En esta parte, vemos la mano de James Key, que ha logrado ceñir bastante la parte trasera del nuevo Toro Rosso STR12. Esta tapa motor, similar a una utilizada en el STR11 durante el Gran Premio de México, busca una mejor salida de los gases de escape del motor.
Parte trasera
Llegamos al final del monoplaza, donde se aprecian pocos cambios con respecto a la pasada temporada, aunque importantes. El alerón trasero sigue la estética típica del resto de monoplazas vistos hasta el momento, estrechos en su base pero que se ensanchan al final para cumplir con el reglamento de este 2017.
También se implementa la aleta de tiburón (Imagen 1-Nº5), muy usada en este 2017. Ésta tiene la finalidad de recoger el flujo que llega de la toma de aire situada sobre la cabeza del piloto, para llevarlo ordenadamente hacia el alerón trasero, sustituyendo la cresta que terminaba la tapa motor en el STR11. En el caso de la aleta del Toro Rosso, vemos que también gana altura conforme se va acercando a su final, además de añadir una curva en su parte vertical.
Sin abandonar la aleta de tiburón, vemos que en su parte baja nace el soporte central del alerón trasero (Imagen 3-Destacado naranja), con un diseño más amplio y menos complejo que el visto en su antecesor. Desde esta parte surgía en el Toro Rosso STR11 el conocido «Monkey Seat» (Imagen 3-Destacado amarillo), que esta temporada vemos nacer desde una posición más retrasada.
Para acabar el análisis, echamos un vistazo al alerón trasero. En él se observa una evolución del plano principal y del borde de ataque, así como en su lateral se mantienen las dos branquias del endplate que se veían en el STR11, aunque éstas cambian su forma. También se incorporan dos incisiones en la parte central del endplate, conocidos como slots, así como se aprecian algunas transformaciones en las aletas y el soporte inferior para modificar la forma de trabajar con el difusor.
Después de analizar el nuevo Toro Rosso STR12, podemos decir que el equipo de Faenza se ha reinventado, no solo en su diseño exterior con el cambio de su decoración, sino que también en sus formas aerodinámicas. El objetivo, dar un paso más en la parrilla, apoyado por una unidad de potencia que a priori debe ser mejor que la utilizada en 2016, y poner en serios aprietos a sus rivales más inmediatos. Pronto veremos que tal les ha salido.





