Análisis Sauber 2016: Un desastre de año salvado en Brasil
El 2016 de la escudería Sauber F1 Team, ha estado marcado por el bajo rendimiento del C35 y por los problemas, sobre todo económicos, en los primeros compases de la temporada.
El equipo suizo solo puntuó en una carrera. Felipe Nasr finalizó noveno en el Gran Premio de Brasil, otorgándole a Sauber la décima posición del campeonato, por delante de Manor. Con estos dos puntos, el piloto brasileño pudo acabar el año en la decimoséptima posición en el mundial de pilotos, mientras que su compañero, Marcus Ericsson, solo pudo ser vigesimosegundo siendo una decimoprimera plaza su mejor puesto en una carrera.
2016 ha sido un año para olvidar para Sauber. Si comparamos los resultados del equipo suizo con los obtenidos el año pasado, vemos como han conseguido 20 puntos menos en el campeonato de constructores y la posición media en clasificación ha empeorado cinco puestos. Parece que el motor Ferrari que propulsaba al C35 no fue suficiente.
A este escaso rendimiento, habría que añadirle unos fuertes problemas económicos. En los primeros Grandes Premios ya saltaban todas las alarmas. Rumores que sobrevolaban el paddock aseguraban que la continuidad de Sauber en el ‘Gran Circo’ no estaba asegurada. La Fórmula 1 corría el riesgo de quedarse sin una escudería que llevaba veinte años compitiendo al máximo nivel.
Sin embargo, en julio, el grupo inversor Longbow Finance decidió comprar Sauber y así otorgar a la escudería una buena estabilidad económica. De cara a 2016, Axel Kruse, sustituyó a Mark Smith en la dirección técnica del equipo.

Por las características del Sauber, los circuitos donde eran más competitivos eran en aquellos donde contase más tener una buena unidad de potencia. En un monoplaza donde la aerodinámica brillaba por su ausencia, el motor Ferrari tuvo que sacar las castañas del fuego a los suizos.
Las mejores posiciones de la formación de Hinwil fueron en circuitos donde el pedal del acelerador se mantiene pisado a fondo durante un alto porcentaje de la vuelta, llegando a puntuar en Interlagos. Además, Sauber, es una de las escuderías con mayor número de abandonos esta temporada: cinco por parte de Ericsson y 4, por parte de Nasr.
En un primer momento, se podría pensar que el principal rival del equipo suizo iba a ser Renault, quienes regresaban a la Fórmula 1 y habían admitido que este año iba a ser de transición. No obstante, la práctica fue muy distinta a la teoría y Renault iba a ser más competitivo que Sauber. En el Gran Premio de Austria, llegó la sorpresa: Pascal Wehrlein y su Manor puntuaban. Esa 10ª posición metía el miedo en el cuerpo a Sauber que se veían cerrando la clasificación del mundial de constructores.
A partir de ese momento, comenzaron a poner todo su empeño en estar constantemente por delante de Manor y esperar alguna oportunidad para recoger algún punto y adelantarlos en la clasificación de constructores. Pero Nasr y la lluvia en Brasil arreglaron, entre comillas, la temporada.

En cuanto a la batalla interna entre Nasr y Ericsson, nos dejó algún capítulo curioso. Por ejemplo, en el Gran Premio de Mónaco, una lucha en la pista entre ambos pilotos acabó de manera dramática, tanto para los dos pilotos como para Sauber. Dos abandonos por un choque, lo que les valió una buena reprimenda por parte de Monisha Kaltenborn.
Si nos fijamos los resultados en clasificación y carrera, son un poco paradójicos. El piloto sueco, Marcus Ericsson, le ha ganado la partida a Nasr en clasificación y en carrera. Los sábados, el sueco ha sido más rápido que Felipe en 12 ocasiones, por nueve del brasileño. En carrera, la comparativa es más abultada siendo de nueve a cinco para Ericsson de nuevo. Como ya hemos remarcado con anterioridad, el brasileño fue el único de los dos, capaz de hacerse con algún punto para la escudería, terminando, por lo tanto, por delante de Ericsson en la clasificación general.
De cara a 2017, Nasr,no tiene asegurado su asiento en Sauber. El principal patrocinador del nacido en Brasilia, Banco do Brasil, ha decidido no patrocinar más a la escuderia. Por lo tanto, si otro piloto llegase con un buen patrocinador detrás que aporte dinero, Nasr podría perder su asiento. Su compañero de equipo sí que renovó con el equipo suizo, asegurando su presencia en la parrilla para la temporada siguiente.
Si este año ha sido un desastre en cuanto a los resultados, 2017 puede ser parecido. Los de Hinwil serán motorizados por Ferrari de nuevo. Sin embargo, montarán una unidad de potencia con actualizaciones de 2016, es decir, no tendrán el motor Ferrari de 2017, sino el de 2016.
Esto hará que prácticamente no tengan mejoras en el área del motor y el rendimiento del equipo se verá afectado. Un claro ejemplo de que esta estrategia no es el mejor camino para obtener buenos resultados es Toro Rosso. Los de Faenza decidieron montar motores de Ferrari de 2015 en 2016 y han tenido un a segunda mitad de temporada agónica.
Se espera que sigan luchando contra Manor o incluso estar por detrás de ellos. No obstante, aún es muy pronto para saberlo y debemos esperar a los primeros test para saber cuales serán las aspiraciones del equipo para el próximo curso.

