Análisis Manor Racing 2016: Una dulce metamorfosis
En su segundo año en Fórmula 1, Manor Racing ha conseguido dar un importante salto estructural que desafortunadamente no se ha convertido en una mejora en su posición en el campeonato respecto al curso anterior.
El equipo con sede en Dinnington ha finalizado la temporada en 11ª y última posición. Pascal Wehrlein fue el único de los 3 pilotos que pasaron por la estructura capaz de puntuar; lo hizo en el Gran Premio de Austria, finalizando en 10ª posición. Esta hazaña le sirvió para ser 19º en la clasificación por pilotos. Rio Haryanto y Esteban Ocon no puntuaron en ninguna ocasión y fueron 23º y 24º.
Los cambios realizados de cara a la nueva temporada fueron de gran ayuda para el equipo. La llegada de la unidad de potencia Mercedes, sumada a la suspensión y transmisión de Williams fueron un importante paso adelante para los británicos.
Además de ello, Nicholas Tombazis pasó a ser el jefe de aerodinámica del equipo, un buen fichaje para un proyecto que en ediciones anteriores no había tenido un ingeniero de esta talla al frente de su equipo aerodinámico.

En el primer tercio de la temporada consiguieron estar constantemente por delante de Sauber, que tuvo infinidad de problemas económicos durante dicho tramo de la temporada. La consecución de puntos por parte de Wehrlein en el Gran Premio de Austria fue una gran inyección de moral para el equipo en un momento en el que Haryanto estaba más fuera que dentro.
El 10 de agosto, en pleno parón estival, Manor confirmó la sustitución de su piloto indonesio por Esteban Ocon, un joven piloto francés del programa de Mercedes que era vigente campeón de la GP3 y que competía en el DTM sin demasiado éxito. En dicho tramo de la temporada, Manor dejó de aportar capital al desarrollo del coche actual para centrarse en 2017.
Los circuitos con largas rectas existentes en la parte final de la temporada fueron de gran ayuda para un coche que, estando propulsado por una unidad de potencia Mercedes, pudo cosechar unos decentes resultados. Las mejores posiciones combinadas de sus pilotos llegaron en las últimas carreras del curso: Brasil y Abu Dhabi.

Pascal Wehrlein ha sido claramente el mejor piloto de un equipo en construcción como Manor. En las primeras carreras, el joven alemán se convirtió en la referencia para Haryanto. Pese a que el indonesio tuvo unas buenas actuaciones en clasificación, su rendimiento en carrera fue infinitamente inferior al de Pascal, quien estuvo por delante suya en 10 de la 12 carreras que compartieron.
El poder de negociación de Mercedes sobre Manor hizo que durante la segunda mitad del año Esteban Ocon relevara a Haryanto. La lucha entre Wehrlein y Ocon fue mucho más igualada y espectacular, aunque en clasificación Wehrlein dominó en 7 de las 9 sesiones que compartieron.
No consiguieron ningún punto, esa fue la guinda del pastel que nunca se colocó. Este hecho les condenó a la última posición de la tabla y les privó de esos 20 millones de euros de prima que se lleva la 10ª mejor escudería.

Esteban Ocon dará el salto a Force India en 2017. Todo el paddock cree que Wehrlein mantendrá su puesto en Manor, pero aún podría fichar por Sauber. Si bien es cierto, esta opción es algo improbable ya que los de Hinwill dispondrán en 2017 una unidad de potencia Ferrari de este año.
Si bien es cierto que la posición a final de temporada es la misma que la del año anterior: últimos, 2016 no ha sido un mal año para Manor, ya que han reestructurado su organigrama y ahora están en una mejor posición de cara a 2017.
Que nadie espere que el próximo curso esté constantemente en posiciones de puntos, pero sí se puede esperar un equipo más competitivo y que en determinadas situaciones sea un rival para los equipos medios de la parrilla.
¡Este fue el 2016 de Manor Racing!