Análisis de Sauber 2018: Alfa Romeo resucita a la mítica escudería de Hinwil
La llegada de Alfa Romeo a la estructura de Sauber era el empujón que la escudería suiza necesitaba, tal y como ha quedado demostrado. El pasado 2017 fue un año de complicaciones en Hinwil, pues los problemas económicos trajeron de la mano también la falta de resultados, debido al escaso desarrollo que podrían hacer en su monoplaza. Sin embargo, todo ha cambiado en 2018 con la llegada de Alfa Romeo y la influencia que Ferrari ha ejercido en esta asociación.
La primera novedad llegó, no solo en la decoración de sus monoplazas, sino en su alineación de pilotos. Pascal Wehrlein perdía su asiento en favor de Charles Leclerc, piloto Ferrari que formaría pareja con Marcus Ericsson, que mantenía su puesto una temporada más. Precisamente, el piloto monegasco ha sido el que mayor alegrías ha dado a Sauber en este 2018, ganándose así un puesto en Ferrari para el próximo año.
En lo que respecta al rendimiento del monoplaza, el Sauber C37 ha mostrado una gran evolución, yendo de menos a más a lo largo de la temporada. Los primeros puntos para el equipo llegaron en Bahréin, tras un abandono en la primera carrera por parte de Ericsson y un Leclerc que no terminaba de hacerse con el monoplaza. Sin embargo, el monegasco y el Sauber dieron un gran paso adelante en la gira europea, consiguiendo un excelente sexto puesto en Azerbaiyán, la mejor para Leclerc y su equipo en esta temporada. En este Gran Premio empezó una gran racha para el equipo, que consiguió alcanzar la zona de puntos en 6 de las siguientes 9 carreras, antes de la llegada del parón veraniego, firmando también un doblete en Austria, donde fueron 9º y 10º.
El regreso de las vacaciones de verano revitalizó a Sauber, que mantuvo su línea ascendente en rendimiento, la cual se reforzó a un más a final de la temporada. A pesar de los dos abandonos que Leclerc firmó en Japón y Estados Unidos, el monegasco logró la gran mayoría de los puntos en este final de año, sumando puntos en 5 de las 9 carreras que se disputaron, mientras que Ericsson en 3 ocasiones, consiguiendo así que Sauber se afianzase en la octava posición del mundial.
En lo referente a los pilotos, ha quedado muy claro que Leclerc ha sido la gran baza de Sauber. Muy diferente hubiera sido si Ericsson hubiera contado con un compañero con un corte diferente al del monegasco. Poco a poco, el recién llegado de la GP2 se fue ganando un hueco y el respeto de la parrilla de Fórmula 1, así como ganando interés dentro del seno de Ferrari, que a mitad de año confirmó su desembarco como piloto oficial para 2019, sustituyendo a Kimi Räikkönen. Y es que, 39 puntos de los 48 conseguidos por Sauber esta temporada llevan la firma de Charles Leclerc, que también vapuleó a su compañero en clasificación, donde fue más rápido en 17 ocasiones, por las 4 en las que Ericsson le superó a él, firmando una 7ª plaza como su mejor resultado en parrilla.
Así pues, tras un primer año de gran evolución por parte de la alianza Alfa Romeo-Sauber, las expectativas crecen de cara a la próxima temporada 2019. El primer paso ha sido modificar su alineación de pilotos, prescindiendo de Marcus Ericsson para recuperar en su asiento oficial a Antonio Giovinazzi, que ya debutó con la escudería de Hinwil en 2017, sustituyendo a Pascal Wehrlein por una lesión. La alineación la completará Kimi Räikkönen, en la que ha sido una de las sorpresas de la «silly season» de este año, que tras ser sustituido por Leclerc en Ferrari, regresará al equipo en el que debutó en la Fórmula 1.
Con todo esto, se espera mucho de Sauber para la temporada 2019, en la cual, de la mano de Alfa Romeo, buscaran afianzarse en la zona media de la parrilla y poner de nuevo en aprietos, pero con más asiduidad, a equipos ya instalados como Force India y Renault. La pregunta es, ¿conseguirán mantener esta línea ascendente?




