Análisis de McLaren 2018: Otra temporada más para olvidar en Woking
Sin lugar a dudas, McLaren lo ha vuelto a hacer. Los de Woking, después de años desastrosos junto a Honda, han vuelto a decepcionar una vez más, quedando en evidencia por su nueva alianza con Renault. Desde 2015 y hasta 2017, en McLaren no paraban de ocultar sus problemas con el rendimiento del motor Honda, una excusa de la que este año no han dispuesto. Cuando pensábamos que la escudería británica no podía ir a peor, llegó la temporada 2018.
Fernando Alonso y Stoffel Vandoorne han disputado un campeonato muy dispar entre ellos, arrasando completamente el español al belga. El MCL33 no ha sido un monoplaza equilibrado, y no ha destacado en ningún circuito del calendario, ni por su potencia ni por su aerodinámica. Alonso, sorprendentemente, ha terminado su última temporada de Fórmula 1 en 11ª posición, mientras que Vandoorne, que también se despide de la categoría, ha sido 16º.
No eran pocos los que esperaban que McLaren resurgiese de entre los muertos, con un chasis ‘competitivo’ y un motor Renault que aunque no es el mejor, ha permitido a Red Bull conseguir podios y victorias. La temporada comenzó de forma positiva, con un 5º puesto de Fernando Alonso en Australia, pero desde Mónaco, McLaren fue cayendo en picado hasta convertirse en uno de los peores equipos de la parrilla. Alonso ha sido capaz de maquillar las deficiencias de la escudería con actuaciones por encima del MCL33, logrando 50 puntos que han permitido a McLaren acabar 6º en el campeonato de constructores.
Las evoluciones del MCL33 no han dado sus frutos, aunque a lo largo de la temporada tampoco han sido muy numerosas. La más destacada llegó en el Gran Premio de España, con un alerón delantero muy revolucionario, pero que de poco sirvió con el paso de las carreras. A diferencia de años anteriores, en los que McLaren podía destacar un poco en los circuitos de carga aerodinámica, esta temporada no han destacado en ningún trazado del calendario.
McLaren empezó 2018 con sus dos monoplazas en los puntos en el Gran Premio de Australia, con Alonso 5º y Vandoorne 9º. El ‘now, we can fight’ que soltó Fernando por la radio al acabar la carrera auguraba un gran año para los de Woking, pero solo fue un espejismo que poco tardaría en desaparecer. Hasta antes del Gran Premio de Mónaco, Alonso había puntuado en todas las carreras, mientras que Vandoorne lo hizo en tres; pero desde entonces, los resultados empezaron a ser peores.
Desde Mónaco hasta el final de la temporada, Alonso solo pudo entrar en los puntos en Austria, Gran Bretaña, Hungría y Singapur, algo que cabe destacar porque ya entonces el MCL33 era uno de los peores coches en la pista. Por su parte, Vandoorne, solo volvió a puntuar en México, acostumbrándonos a verle ocupar las últimas posiciones en cada sesión del fin de semana. Si observamos la gráfica, nos damos cuenta del verdadero repaso que ha dado Fernando a Stoffel ha sido descomunal, y tenemos que destacar el resultado en clasificación, donde el asturiano ha vencido por 21-0, una de las palizas más grandes en la historia de la Fórmula 1.
Si tenemos que destacar algún aspecto positivo de McLaren, ha sido su mejora en fiabilidad. En 2017, con Honda, tuvieron que abandonar en doce ocasiones, mientras que con el cambio a Renault, los abandonos se ha reducido a ocho. Alonso ha sido el que más ha sufrido con la fiabilidad, con seis abandonos, mientras que Vandoorne solo ha sufrido dos en toda la temporada.
En definitiva, 2018 prometía ser el comienzo del resurgir de McLaren, pero solo ha servido para recordarnos que en el sótano del fracaso, siempre ha un piso más que bajar. El piloto insignia en Woking, Fernando Alonso, aburrido de la situación y de no tener en sus manos un monoplaza competitivo, ha decidido decir adiós a la Fórmula 1. Muchos acusan al equipo británico de ser el causante de la retirada de Fernando, ya que desde 2015, el asturiano ha peleado por posiciones muy atrasadas. De igual forma, Vandoorne también abandona la categoría reina después de dos temporadas, y no son pocos los que consideran que McLaren ha terminado con su carrera por culpa del bajo rendimiento.
Con Carlos Sainz y Lando Norris como pilotos para 2019, y un cambio de normativa que apuesta por mejorar los adelantamientos, McLaren espera poder empezar de una vez a salir del pozo en el que se encuentran sumidos, pero para ello tendrán que empezar a trabajar desde el realismo y la humildad de reconocer que ya no son la vieja gloria que todos recordamos.


