Cómo el accidente de Baréin ha cambiado el futuro deportivo de Grosjean
Romain Grosjean comenzará una nueva etapa deportiva a partir de la temporada 2021 en la IndyCar. El piloto francés no fue renovado como piloto de Haas F1 y su grave accidente en Baréin supuso el final de su carrera deportiva en la categoría reina. Un accidente que ha cambiado muchos aspectos de su carrera deportiva, ya que le ha hecho tomar una determinante decisión sobre la IndyCar.
El francés será piloto de Dale Coyne Racing durante la temporada 2021, sin embargo, únicamente competirá en los circuitos ruteros y no en los óvalos. El francés se perderá tres citas del calendario de la categoría norteamericana, decisión que tomó drásticamente tras sobrevivir al grave accidente que sufrió en el pasado Gran Premio de Baréin, la que es su última carrera en la Fórmula 1. No quiere arriesgarse en unos óvalos a los que siempre le ha tenido un miedo enorme, incluso antes de su grave accidente.
«El accidente de Baréin me ha hecho descartar correr en óvalos, al 100%. Estuve ya en contacto con Dale Coyne la semana antes de Imola y me hicieron una oferta para correr el Campeonato a tiempo completo, luego sucedió lo de Baréin. Por un momento pensé que había muerto y al ser padre, tenía que ser sensato con mis decisiones y no me sentiría cómodo corriendo en óvalos. No especialmente por mí, pero por mis hijos y mi mujer, no quiero arriesgarme en los óvalos. Después del accidente de Baréin mi representante me dijo que me olvidase de la IndyCar, pero sabemos que el deporte de motor es peligroso y uno tiene que saber a qué nivel arriesgarse», comenta Romain Grosjean para Motorsport Magazine.
«Durante los últimos años, mi mujer y mis hijos han entendido que soy un corredor por naturaleza y corazón y que amo lo que hago. Algún día me retiraré, pero no sucederá todavía. Los óvalos están descartados, no me la quiero jugar por mi familia», añade.



