Christian Horner aplaude que los equipos puedan participar en la propiedad de la F1
El director del equipo Red Bull, Christian Horner, cree que es una buena medida la impulsada por Liberty Media de que los equipos puedan tener una participación en la propiedad de la Fórmula 1. Pese a que es un buen paso, considera que todavía hay mucho por hacer.
La multimillonaria venta de la propiedad de la Fórmula 1 implica la entrada de nuevos actores en el tablero de juego del Gran Circo. De acuerdo con los estatutos de CVC Capital Partners, que tenían el 35% de las participaciones, vendieron después de 10 años sus acciones a Liberty Media, la nueva accionista principal. Estos, pretenden brindarles la oportunidad a los equipos de que participen como propietarios.
«Los equipos son participantes y tener una parte de control sería erróneo, pero a fin de cuentas ofrecer la oportunidad de participar es positivo. Los equipos son la columna vertebral de la Fórmula 1 y por lo tanto tal vez algunas decisiones que se han de tomar para el futuro deberían estar más centradas en todas las partes: el propietario de los derechos comerciales, los equipos, los promotores, etc. Así que creo que sería positivo, mientras esté controlado es sensato», opina Christian Horner, escéptico con los egoísmos de los grandes poderes.
El británico cree que es positivo este cambio de la propiedad de la Fórmula 1, dado que CVC al ser una empresa de capital riesgo no tenía especial interés en el rumbo del deporte más allá de su propio negocio, que se basa en la especulación. Sin embargo, Liberty Media como grupo relacionado con la industria de los medios de comunicación pretende desempeñar un papel más relevante a la hora de precisar el camino que debe seguir el espectáculo.
«Es preferible que un grupo como Liberty adquiera acciones que una empresa de capital riesgo. No puedo creer que una compañía como Liberty pagara el precio que han pagado, a solo cuatro años de que termine la vigencia del Pacto de la Concordia si no tienen vistas a largo plazo. Esto solo puede ser positivo para los fans y los equipos. Se espera que puedan brindarnos cosas en las que quizás la Fórmula 1 no ha estado muy acertada en el pasado», dice esperanzado el máximo responsable de Red Bull Racing.
Más allá de la propiedad de la Fórmula 1, considera que existen puntos flacos que todavía se deben mejorar si se quiere recuperar el espectáculo que se pretende ofrecer al público. Para ello, es necesario adaptarse a una sociedad que demanda más contenidos digitales online, cada día más hegemónicos en el mundo y poco desarrollados en la categoría reina del automovilismo. Por el momento, las críticas que resuenan sobre las especificaciones de los monoplazas podrían verse apagadas con la normativa de 2017.
«Solo tienes que ver la concurrencia que había en Spa para ver como ha enganchado a un país. Lo hemos visto en el pasado con Alonso en España y obviamente otros pilotos. El mundo en el que vivimos ahora es muy diferente. La gente tiene mucho más para elegir, más acceso a contenidos, a personalidades y es una área en la que tenemos que trabajar en Fórmula 1, para hacer el producto mejor y más atractivo, que ojalá mejore con las regulaciones del año que viene», reflexiona Horner al respecto.
De cara a la próxima temporada se ha trabajado sobretodo en el aspecto del agarre aerodinámico y mecánico, con el objetivo de hacer los monoplazas alrededor de 4 y 5 segundos más rápidos por vuelta. Aunque el descenso de las prestaciones ha sido uno de los puntos de crítica más focalizados, todavía hay cabos sueltos en lo referente al ruido y la mencionada difusión en internet.
«Todavía creo que necesitamos tratar el sonido, que es un elemento distintivo de la Fórmula 1, pero también necesitamos usar las otras plataformas digitales y de los medios de comunicación para conectar con el público y las masas», concluye el directivo británico en palabras a Autosport.
Los de Milton Keynes tienen una de las grandes oportunidades del año en el Gran Premio de Singapur, cita en la cual el propio Daniel Ricciardo se ha marcado como objetivo la victoria. La revirada configuración del trazado, sumado a los posibles problemas que puede sufrir Mercedes en el Marina Bay Street Circuit hacen que la carrera nocturna sea una de las mayores incógnitas en lo referente al rendimiento de los equipos punteros.