Kimi Räikkönen: «Mi pilotaje es bastante decente, pero puedo seguir mejorando»
Kimi Räikkönen ha estado dos años a la sombra de sus compañeros de equipo en Ferrari, al quedar retratado por Fernando Alonso en 2014 y por Sebastian Vettel en 2015, pero parece que este año ha recuperado su estado de forma de antaño y está peleando cara a cara con su compañero alemán, estando separados en el campeonato de pilotos por solo siete puntos a falta de siete carreras.
A Kimi, que este año se le ve mucho más sonriente y con una gran estabilidad emocional después de casarse este verano, se le atribuyen muchos méritos por estar peleando con su compañero tetracampeón del mundo, e incluso algunos detractores suyos han tenido que rectificar en sus críticas, como es el caso de Jacques Villeneuve.
Räikkönen está contento con el progreso mostrado por su equipo y por él mismo con respecto al año pasado, pero no se conforma con eso e insta a su equipo a seguir mejorando para poder pelear por el campeonato del mundo contra los Mercedes el año que viene.
«Es una gran cantidad de pequeñas cosas. El coche da buenas señales y estoy seguro de que vendrán tiempos mejores. Yo trabajo con grandes personas, pero hay tantos pequeños detalles que si uno no es correcto, las consecuencias se ven en las carreras. Creo que hemos aprendido muchos de estos últimos años tan difíciles«, señala el finlandés.
El campeón del mundo de 2007 cree que tienen mucho trabajo por hacer de cara al cambio de reglamento del año que viene, en el que se intuye que los coches serán en torno a cinco segundos por vuelta más rápidos que los de este año, ya que todos los equipos empezarán de cero, y sobre todo los pilotos tendrán que adaptarse a los nuevos monoplazas.
«Mi pilotaje es bastante decente, pero creo que aún podemos seguir mejorando. Hay un montón de pequeños aspectos a trabajar para sentirnos más cómodos y poder predecir cómo se comportará el coche con el fin de empujar más. Sin embargo, no existe una solución única, es la suma de un montón de pequeños detalles», concluye Kimi Räikkönen.