Sebastian Vettel, a la caza de su primera victoria de 2016 en Hungría
La Scuderia Ferrari intentará irse de vacaciones con al menos una victoria bajo el brazo, hito que se prevé complicado, si comparamos el nivel mostrado por el equipo italiano en los últimos Grandes Premios. A pesar de ello, el piloto alemán de Ferrari confía en que este fin de semana podrá repetir el resultado del pasado año en Hungría, donde consiguió su segunda victoria con Ferrari tras una espectacular salida y un grandísimo ritmo durante la carrera.
Sin embargo, Vettel se encontrará con un circuito ligeramente modificado respecto al año pasado cuando consiguió la victoria. El Gran Premio de Hungría, que se lleva disputando desde 1986 en el Hungaroring, no había sufrido modificaciones desde entonces, pero el pasado mes de abril se instaló un nuevo asfalto, por tal de conseguir algo más de agarre para los monoplazas, un aspecto esencial en un circuito tan virado y rápido.
«Tengo un recuerdo dulce de Budapest del año 2015, cuando pudimos ganar la carrera tras una fantástica salida. Creo que es un lugar estupendo para estar con muchos aficionados, muchos de ellos de habla alemana, que viajan desde Austria y Alemania y todos los húngaros que normalmente son muy entusiastas y les encanta que la F1 esté en su ciudad», admite Sebastian Vettel.
«La pista es bastante corta y con frecuencia la llaman el ‘Mónaco de los circuitos de carreras’, sólo le falta los muros, pero tienes muchas curvas, una gran recta y después de eso, muchas curvas y no demasiado tiempo para descansar mientras tanto. Eso lo hace bastante duro y físicamente es un gran reto para los pilotos, porque hace bastante calor y la pista está bacheada, pero creo que en general es un lugar al que nos encanta ir», declara el cuatro veces Campeón del Mundo.