Lewis Hamilton, entre el dinero, las fiestas y la Fórmula 1
Posiblemente, Lewis Hamilton, sea uno de los pilotos menos discretos en cuanto a su vida privada se refiere. Es uno de los pilotos más activos en las redes sociales, lo que indica que no tiene ninguna restricción para que todo el mundo vea lo que hace cuando no está en los circuitos. Mientras que unos piensan, que su vida privada puede ser perjudicial para su carrera deportiva, otros como el ex-piloto, Alexander Wurz, no lo ven del todo con malos ojos.
«Mientras sea eficiente, es bueno. Él eligió mostrar toda su fortuna, sus aviones y su estilo de vida, y creo que no tiene ninguna influencia», afirma Wurz.
Pero todo el mundo no está de acuerdo con esto, como por ejemplo un gerente que desea estar en el anonimato.
«Lewis tiene la suerte de tener de compañero a Rosberg. No seria igual si tivuera de compañero a Alonso, Vettel o Ricciardo en otro coche», afirma.
El campeón del mundo de 1996, Damon Hill, dijo por su parte, que no se vio sorprendido por la serie de derrotas de Hamilton ante Rosberg después de su coronación como campeón del mundo.
«El año pasado, hubo un momento en que no dejó de publicar que estaba aquí, allí, en todas partes. Fue justo antes de un Gran Premio y Nico, evidentemente, ganó el domingo», declara Damon Hill.
Otro ex-piloto de Fórmula 1, como lo es David Coulthard, está seguro que este estilo de vida, tarde o temprano le pasará factura al piloto inglés.
«Parece una tontería preguntar si Lewis puede conseguir un nuevo título, ya que ganó los dos últimos. Es innegable que está en forma. Uno puede preguntarse dónde está su poder: se divide su tiempo entre la Fórmula 1 y el brillo, entre su coche y su música», declara Coulthard.
Por ahora, Lewis Hamilton es tricampeón del mundo de Fórmula 1 y en las pasadas dos temporadas, su Mercedes y él no han tenido ningún rival que le haya podido plantar cara. En algunas ocasiones, Sebastian Vettel con Ferrari y otras veces, Nico Rosberg, han podido poner en entredicho el dominio de Lewis Hamilton, pero finalmente es el británico el que consigue hacerse con el título de campeón del mundo, pese a su ajetreada agenda fuera de los circuitos.