Boullier sobre McLaren: «Mi primera obligación fue reestructurarlo todo»
En un equipo es fundamental la organización y el orden, sin embargo cuando el francés Éric Boullier llegó al equipo McLaren, se encontró con un panorama de desorden y caos imposible de ignorar. Una estructura mal planteada y una organización impropia de una escudería, hacían de McLaren una empresa de ingeniería más que un equipo de competición. Las 650 personas que trabajaban en la marca, debían mentalizarse para que todo funcionara y las decisiones tomadas fueran las correctas, se tendría que reestructurar la escudería y organizar mejor las tareas. La llegada de Boullier al equipo supuso un duro trabajo para el francés, quien afirma que con el panorama al que se enfrentaba, los cambios no debían tardar en llegar y menos aún en hacer efecto.
«Empecé a pasearme por los departamentos para conocer al personal y ver cuáles eran los puntos fuertes y débiles de McLaren. Rápidamente me di cuenta que el equipo era más una empresa de ingeniería que un equipo de carreras. Había reuniones con 40 personas que discutían detalles superfluos. Mi primera obligación fue reestructurarlo todo: el departamento de ingeniería no iba a decidir lo que el departamento de carreras haría, pero tampoco al revés», explica el actual director de McLaren.
Con las medidas que decidió adoptar, Boullier trató de restaurar el equilibrio entre los trabajadores, de tal manera que fueran más productivos, que hubiera menos discusiones y que poco a poco se recobrara el orden dentro del equipo; en definitiva, el jefe de McLaren intentó que la comunicación entre los empleados volviera a ser la adecuada para un equipo de tanta importancia y prestigio como este. Para Éric Boullier, esta tarea le está resultando relativamente familiar dado que cuando trabajaba en el equipo Lotus se dedicaba a lo mismo, con la diferencia de que allí era, además, director comercial.
«Puedo centrarme realmente en la sección de ingeniería y la deportiva. Me han dado el poder de cambiar lo que crea conveniente, incluso la maquinaria que se usa para fabricar los distintos elementos. Estoy trabajando codo con codo con Jonathan (Neale), quien está al mando de los métodos de trabajo. También se encarga de la sección de producto de la compañía, así como los asuntos legales de la misma», declara Éric Boullier.
Con la próxima llegada al equipo de Jost Capito en sustitución de Jonathan Neale, el desorden y la mala organización entre los trabajadores se ha hecho notar, dejando como pruebas claras los desastrosos números obtenidos durante el 2015 por ambos monoplazas. Boullier se siente confiado de poder cambiar esta situación y poder volver a ver a McLaren en lo más alto del podio.