La vuelta de los repostajes en 2017 sigue sin convencer a la FIA y a los equipos
Tras haber sido desechada, la idea cogiendo como base la reunión del 4 de julio en la que se demostró que los repostajes no eran beneficiosos para el espectáculo. La idea parece haber vuelto a las cabezas de los dirigentes de la Fórmula Uno, pero parece no haber cuajado, como ya ocurrió el año pasado.
Sin saber exactamente cual ha de ser el camino hacia una Fórmula 1 como la de antaño, este ‘regreso’, si es que se le puede llamar así, demuestra la indecisión en el Grupo de Estrategia y en la FIA sobre como afrontar la supuesta revolución que vendrá en 2017.
»Estamos hablando de cincuenta mil euros al año. Si es bueno para el espectáculo, estoy dispuesto a bajar costes, pero no es un punto clave en la economía de la Fórmula 1. Como mínimo deberíamos discutirlo», aseguró Todt el viernes.
A finales de 2009 se tomó la decisión de eliminar los repostajes, sin embargo, este tema surgió por primera vez el 14 de mayo de 2015 en una reunión del Grupo de Estrategia. Ni siquiera fue una propuesta ‘real’, de hecho simplemente fue un apunte que, tras ser apoyado en un principio por Force India, Red Bull, Mercedes y Ferrari, se convirtió en una idea que, a falta de profundizar en ella, podría convertirse en la solución que estaban buscando para mejorar el show.
»Hubo un gran debate sobre la posible vuelta de los repostajes. Digamos que había diferentes opiniones. Fue una reunión constructiva. No digo que sacáramos un gran lote de ideas de ella, pero se habló sobre los puntos aspectos más importantes de todos los que queríamos charlar», explica Christian Horner.
Así pues, los equipos volvieron a las fábricas con la idea de volver a las viejas paradas más largas en las que se necesitaba al ‘tío de la manguera’, pero pronto se dieron cuenta de que, dinero y seguridad aparte, los repostajes no aumentarían esa emoción perdida los últimos años.
Menos de un mes después, el 4 de junio de 2015, los directores de equipo se reunieron con Charlie Whiting para volver a debatir el tema, y gracias a ciertos estudios de los estrategas de cada equipo, se dieron pruebas suficientes como para llegar a la conclusión de que los repostajes no serían beneficiosos como en un principió se pensó.
Finalmente, el 1 de julio de 2015, Jean Todt comunicó a la Federación Internacional del Automovilismo que la idea de los repostajes había sido desechada. A día de hoy, los ingenieros de los equipos siguen estando en contra de la vuelta de este sistema en el futuro próximo ya que, principalmente costaría un millón de euros el primer año y medio millón el siguiente, aparte de la contratación de más personal.
»Quien sabe, igual volvemos al efecto suelo, a las gorras de cuero o incluso a los chasis de aluminio. Supongo que tendremos que volver a hacer los análisis del año pasado para demostrar que los repostajes no son buena idea y que no mejorarán el espectáculo», comentaba un integrante de la Fórmula 1.